Pedro Sánchez ha vuelto a incidir en que el accidente ferroviario de Urda, que deja de momento 69 fallecidos, cuestiona una infraestructura que hasta hace poco era un símbolo de modernidad, con el impacto que supone para la imagen del Estado. “Hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad en nuestro país y la labor del Gobierno no es solamente hacer el diagnóstico, conocer cuáles son las causas, sino ofrecer soluciones para que una tragedia de esta magnitud, como ayer dijo el jefe del Estado, el rey Felipe VI, no vuelva a suceder”, ha afirmado en una comparecencia sin preguntas junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) en Toledo.
El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez; el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, este viernes en Toledo.
A catástrofe de Urda, segundo acidente na alta-velocidade espanhola em nove meses, suscita questões sobre a conservação da ferrovia e fez descarrilar a estratégia de Sanchéz para as eleições de dia 29
Next month’s poll no longer the contest it was, as Pedro Sánchez finds himself forced to defend government’s safety record
One of the most dependable cliches of contemporary Spanish politics is that it never pays to bet against Pedro Sánchez. Time and time again – as leader of the Spanish Socialist Workers’ party (PSOE) and as prime minister – Sánchez has shown an almost preternatural ability to profit from adversity, and to confound expectations and wrongfoot his opponents.
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La presión es enorme y va a crecer mucho en cuanto acabe el duelo oficial por los muertos en el accidente de Urda. Todo indica que la petición de dimisión de Óscar Puente, ministro de Transportes, será uno de los ejes de la campaña de PP y Vox en las próximas semanas. Pero no solo ellos apuntan a uno de los hombres clave del sanchismo, decisivo en la campaña socialista. También algunos socios importantes del PSOE, como el PNV o el Frente Amplio, están apuntando a su responsabilidad y rechazando la idea de que el accidente pueda explicarse simplemente con el argumento del “fallo humano”.
Algunos dirigentes de la cúpula del Partido Popular no podían contener las lágrimas tras la confirmación este jueves, 30 horas después del accidente, de que la exministra Fátima Báñez era una de las víctimas mortales de la tragedia ferroviaria de Urda. La familia de la exdirigente del PP tuvo que afrontar una espera agónica hasta que los bomberos consiguieron recuperar su cuerpo de los restos de los vagones siniestrados, lo que retrasó su identificación y añadió todavía más impacto emocional a la noticia de su muerte entre sus allegados en el PP, que eran muchos. Báñez era una figura muy querida en el partido y su pérdida ha provocado una conmoción en el PP que explica también el tono contenido ante la catástrofe, según transmiten en la cúpula, pese a la furia que recorre a las filas populares contra el Gobierno. Génova ya había decidido, en todo caso, respetar el luto oficial y Alberto Núñez Feijóo se mantuvo este jueves, un día después del accidente, en un perfil institucional sin pedir dimisiones, aunque sí reclamó que se asuman responsabilidades políticas antes de la investigación. En el PP los ánimos están muy caldeados y la reflexión interna es que, superado el luto, se apuntará a Sánchez. “Con la dimisión de Puente no basta”, advierte un dirigente.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (derecha), conversa con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (izquierda), durante la visita este jueves al puesto de mando avanzado habilitado por el accidente ferroviario en Urda (Toledo).
Javier Milei volverá a España la semana que viene. Después de protagonizar una agitada visita a Madrid siete días atrás, cuando llamó “dictador” y “ladrón” al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, el mandatario argentino volverá para participar de la XXX Cumbre Iberoamericana, los días 4 y 5 de noviembre.
Como máximo responsable de la emergencia al haberse producido en su territorio, el presidente de Castilla-La Mancha ha sido quien ha informado de la actualización del balance de víctimas Leer
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El choque devastador de los dos trenes en Urda tiene culpables. La investigación quizá dé con ellos o con alguno de ellos. Pero a las pocas horas de la catástrofe 'alguien' del Gobierno lanzó la culpa grande filtrando audios de un técnico del Centro de Control de Atocha, quien está acaparando por entero el marronazo Leer
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Considera que el presidente del Gobierno vulneró la neutralidad e igualdad exigible en precampaña y ordena la retirar el vídeo de sus perfiles en redes Leer
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Alberto Núñez Feijóo eleva el tono y exige “responsabilidades políticas” por el accidente ferroviario de Urda, que deja de momento 69 fallecidos y alrededor de 200 personas que resultaron heridas, tan solo nueve meses después de la tragedia de Adamuz (46 víctimas mortales y 292 heridos). El líder de la oposición no ha pedido explícitamente la dimisión o cese de Óscar Puente como ministro de Transportes, pero ha recalcado que la asunción de responsabilidades no puede demorarse. “Yo sé lo que haría si fuera el presidente del Gobierno. Las responsabilidades políticas no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral”, ha aseverado en el municipio de Urda después de su visita al Puesto de Mando Avanzado levantado en la zona cero de la catástrofe, que se encuentra a unos 12 kilómetros de la localidad de 2.500 habitantes gobernada por el PP.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participó este jueves en la reunión de seguimiento tras el terrible accidente de tren en Urda, en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), en Toledo. Y su mensaje a la ciudadanía fue básicamente el mismo que el de ayer, a las pocas horas de que se produjera la tragedia, que se trabaja "día y noche" para esclarecer "hasta el último detalle" de lo ocurrido y que se reforzará la seguridad del sistema ferroviario para que "no vuelva a suceder nunca más" una catástrofe como la sufrida ahora o como la que tuvo lugar en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero, hace nueve meses.
Sánchez compareció ante los medios acompañado del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien actualizó la cifra de fallecidos —son ya 69, uno más respecto a ayer— y de heridos: de los 110 ingresos en los hospitales de la región, 60 están de alta y 50 permanecen en distinto estado de preocupación, aunque de los 15 en código rojo, los cuatro que se presumían más graves están evolucionando "positivamente". El presidente regional apuntó que este jueves seguirán los movimientos de grúa, especialmente "sobre el vagón que queda volcado", aunque no cree que haya muertos debajo de él. A la reunión del Cecopi también acudieron los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y Transportes, Óscar Puente.
Sánchez remarca que "todo el Estado" está volcado en la "respuesta" ante la emergencia, el esclarecimiento de lo sucedido y el "resarcimiento material" a los familiares de las víctimas
El presidente del Gobierno agradeció su labor a los trabajadores públicos que estuvieron "durante horas" en el lugar del accidente, a la Cruz Roja, al 112, a los servicios de asistencia psicológica que ayudan a los familiares de las víctimas. Y justo a continuación trasladó "a toda la ciudadanía" que todas las instituciones que forman parte del Estado, "desde el pequeño municipio al Gobierno de España", están "trabajando día y noche para no solo dar una respuesta a los familiares de las víctimas, sino, por supuesto, también para esclarecer hasta el último detalle de esta tragedia y, por supuesto, reforzar la seguridad para que esto no vuelva a suceder, nunca más".
Accidente de tren en Toledo | Pedro Sánchez: "Todo el Estado está volcado en un triple vertiente. En primer lugar, de respuesta a la emergencia [...] En segundo lugar, el conocimiento y esclarecimiento de las causas y, finalmente, el resarcimiento, al menos desde el punto de… pic.twitter.com/lyzmTsntjI
Fue el mensaje de cariz más político de Sánchez este jueves, sin llegar al subrayado que ayer lanzó desde Urda, que "no es asumible" para un país como España sufrir dos accidentes de tren de esta envergadura en un mismo año. Hoy no hubo ese aviso. Se centró en la parte más operativa de la tragedia. Quiso resaltar que "todo el Estado" está volcado, primero, en la "respuesta ante la emergencia", para levantar los cadáveres y proceder a su identificación y también para filiar y asistir a los heridos. Dos, el "conocimiento y esclarecimiento de cuáles han sido las causas que han originado este terrible accidente ferroviario". Y tres, algo que llegará posteriormente, que es el "resarcimiento material", la indemnización, que el Estado abone a los familiares de las víctimas.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente; el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska; la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante la reunión del Cecopi en el Centro 112 de Toledo, este 29 de octubre de 2026. | EUROPA PRESS / JUANMA JIMÉNEZ
Sánchez enfatizó que "desde el primer momento" el Gobierno puso en marcha el Plan General Estatall de Emergencia de Protección Civil, movilizando efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), de la Policía, de la Guardia Civil y de Protección Civil que han estado trabajando "bajo el mando y la coordinación" de la Junta de Castilla-La Mancha "y todo el operativo que distintas administraciones han puesto en marcha para dar una respuesta rápida, urgente y eficaz a esta tragedia".
El presidente agradece la "coordinación" y "profesionalidad" de "todos los servidores públicos de las distintas administraciones que, sin duda alguna, están dando lo mejor de sí mismos"
El jefe del Ejecutivo agradeció la "coordinación" y "profesionalidad" de "todos los servidores públicos de las distintas administraciones que, sin duda alguna, están dando lo mejor de sí mismos". También recordó que Renfe ha puesto en marcha un plan de asistencia a las víctimas y sus familiares, habilitando un número de teléfono (900 10 10 20) y un centro de asistencia en distintas estaciones de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, igual que han hecho lo propio Iryo —la compañía cuyo tren fue embestido por el AVE a las 8.53 de este miércoles— y Adif, el gestor ferroviario.
La candidata de Frente Amplio a la presidenta del Gobierno, Ada Colau, demandó la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, comparezca en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados para ahondar en las explicaciones sobre el accidente ferroviario en la línea de AVE Madrid-Andalucía a la altura de las poblaciones de Urda y Los Yébenes (Toledo) acontecido el miércoles por la mañana. La cabeza de lista por Barcelona asegura que "en estos momentos tan dolorosos es más necesario que nunca la transparencia y que se den todas las explicaciones que sean necesarias".
En estos momentos tan dolorosos es más necesario que nunca la transparencia y que se den todas las explicaciones que sean necesarias.
Por eso, desde el Frente Amplio vamos a pedir la comparecencia del Ministro Óscar Puente en la Diputación Permanente del Congreso de los…
La petición ha sido correspondida por su partido, Catalunya en Comú, pero también por los otros tres partidos que componen principalmente la coalición que deja atrás a la marca Sumar, caso de IU, Más Madrid y Movimiento Sumar. Se ha registrado por la mañana en el Congreso con las firmas de todos los portavoces representantes de cada formación.
Petición de Sumar registrada en el Congreso para que el ministro de Transportes, Óscar Puente, comparezca ante la Cámara
Poco después de la solicitud, tanto Podemos como ERC, con las firmas de Ione Belarra y Gabriel Rufián, registraron otra peticiòn similar ante el Congreso.
Apenas horas antes, el miércoles por la tarde, los partidos del Frente Amplio reclamaron a su socio mayoritario, el PSOE, una auditoría independiente sobre el estado de la red ferroviaria y que se asumiesen "responsabilidades políticas", ello tras las comparecencias de Puente en el centro de control de Adif en la estación de Atocha, y después de escuchar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se desplazó a las inmediaciones de Urda junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Se evitó, en todo caso, señalar a ninguna figura "política" en concreto. El propio Puente, desde Atocha y preguntado por si dimitirá o lo ha contemplado, apuntó que lo que centra ahora su interés es la gestión de la crisis.
Por ahora, Puente y su gestión desde que asumió la cartera tienen el aval de Sánchez, aunque dentro de la formación socialista empieza a cuestionarse la continuidad del ministro. La crisis, más allá del principal drama ciudadano por las 69 víctimas mortales registradas por el momento y decenas de heridos de diferente gravedad, tiene un impacto claro en la precampaña electoral y cambia completamente el escenario y la estrategia social por la que apostaban desde Sánchez hasta su izquierda, con cuestiones como la vivienda en el centro.
La solicitud de comparecencia en la Diputación Permanente se debe a que el Congreso y el Senado están disueltos tras la convocatoria de elecciones generales anticipadas. Todos los asuntos de urgencia y de excepcionalidad se trasladan a la Sala Constitucional del Parlamento, con una representación reducida de diputados y proporcional a la representación, con 69 parlamentarios.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves tras la reunión que el Cecopi ha mantenido esta mañana en la sede del 112 en Toledo, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, donde se ha comprometido a esclarecer los motivos de la tragedia ferroviaria que deja al menos 69 fallecidos tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en la altura del municipio de Urda, en Toledo. “Estamos trabajando día y noche para no solamente dar una respuesta a los familiares de las víctimas, sino, por supuesto, también para esclarecer hasta el último detalle de esta tragedia y, por supuesto, reforzar la seguridad para que esto no vuelva a suceder”, ha afirmado. Ya por la tarde, el Congreso ha confirmado que el ministro de Transportes, Óscar Puente, comparecerá a petición propia en la Diputación Permanente el próximo martes 3 de noviembre. ERC, Podemos y Sumar habían pedido por la mañana que acudiera a la Cámara baja para dar explicaciones sobre lo sucedido.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (tercero por la derecha), el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (segundo por la derecha), y los ministros de Transportes, Óscar Puente (izquierda) e Interior, Fernando Grande Marlaska (segundo por la izquierda), durante la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) este jueves en Toledo, en una imagen de La Moncloa.
Dezenas de pessoas morreram após dois trens colidirem na Espanha na quarta-feira (28), em um acidente que as autoridades afirmam ter sido causado por falha no sistema de computador e aparente erro humano.
Pelo menos 69 pessoas morreram e mais de 100 ficaram feridas após um trem colidir pela traseira com outro trem próximo à cidade de Urda, na província de Toledo, na linha de alta velocidade que conecta Madri e Sevilha.
Um dos trens, operado pela empresa ferroviária nacional da Espanha, a Renfe, colidiu com um trem parado operado pela empresa privada Iryo, em um momento em que todo o tráfego ferroviário na área estava interrompido devido a um problema com o sistema de segurança de gerenciamento de trens LZB.
O acidente marca o terceiro incidente ferroviário fatal na Espanha neste ano, após uma grande colisão em janeiro na província de Córdoba, na qual mais de 40 pessoas morreram, e um acidente perto de Barcelona que matou um maquinista.
“Hoje, a Espanha está de luto. Toda a Espanha está de luto”, disse o primeiro-ministro Pedro Sánchez no local do acidente na quarta-feira (28), ao expressar sua “total solidariedade” com as famílias das vítimas.
O que causou a colisão?
O ministro dos Transportes da Espanha, Óscar Puente, afirmou que uma falha no sistema de computador gerou um problema com o sistema de segurança ao longo de um trecho de 63 quilômetros (40 milhas) de trilhos, fazendo com que todos os trens na área fossem parados automaticamente.
Nesse momento, a empresa estatal que gerencia as ferrovias da Espanha, a ADIF, assumiu o controle manual do sistema e foi tomada a decisão de permitir que o trem de alta velocidade da Renfe continuasse em direção ao sul pelos trilhos, apesar de um sinal vermelho.
O trem da Renfe foi autorizado a prosseguir sem nenhuma restrição de velocidade devido a uma ordem equivocada de um controlador ferroviário. Como resultado, Puente afirmou que entre 8h36 e 8h52, horário local, o trem retomou a marcha a cerca de 124 milhas por hora, colidindo eventualmente com o trem parado da Iryo.
“Havia um sinal vermelho proibindo a circulação, mas o trem foi autorizado a prosseguir”, disse o ministro dos Transportes em uma coletiva de imprensa na quarta-feira. “É uma decisão tomada em circunstâncias inexplicáveis.”
Após os comentários de Puente, o sindicato espanhol CSIF pediu a demissão do ministro dos transportes, afirmando: “Exigimos que o Governo respeite a investigação e a presunção de inocência do chefe de tráfego da ADIF.” A CNN entrou em contato com o ministério dos transportes da Espanha para obter um comentário.
Entre as vítimas fatais, 24 estavam no trem da Renfe, que viajava de Madri para Sevilha, e 44 estavam no trem da Iryo, também com destino entre Madri e Sevilha.
Puente acrescentou que haverá uma investigação completa sobre o incidente.
Sánchez disse que “se houve negligência, isso virá à tona. E se houve falhas no sistema de segurança, elas serão tratadas com a máxima firmeza.”
O que disseram os passageiros?
Passageiros disseram à CNN que o momento da colisão na quarta-feira (28) foi “muito caótico”, e as pessoas foram imediatamente arremessadas de seus assentos e umas por cima das outras dentro dos vagões.
Um passageiro sobrevivente disse que três dos vagões do trem em particular “estavam em estado terrível.”
“Um estava em chamas, em outro havia pessoas presas e chorando”, disse a passageira, que preferiu não revelar seu nome. “E então no principal (impactado) — havia pessoas soterradas sob os escombros.”
Outro passageiro, Yoander, 25 anos, disse: “Eu estava dormindo, e quando acordei já estava batendo nos assentos à minha frente.”
“Machuquei meu rosto e minha perna”, ele disse ao produtor da CNN no local. “Estou com dor, mas há pessoas que precisam de mais ajuda do que eu.”
Uma mulher que viajava no trem de alta velocidade da Renfe também descreveu cenas “horríveis” enquanto as pessoas eram arremessadas para o ar.
Em entrevista à CNN, Patricia disse que seu trem havia parado por cerca de 20 minutos antes do acidente, com um anúncio explicando que havia muito tráfego. “Depois disso, partimos, e talvez nem três minutos depois, houve uma colisão”, ela disse.
“Algumas pessoas foram arremessadas para o ar… foi horrível”, disse ela. “Parte da estrutura do trem entrou na nossa vagão, e o nosso vagão nem era o pior (afetado).”
Havia 151 passageiros no trem Iryo e 393 passageiros no trem Renfe, de acordo com a atualização mais recente do governo regional de Castilla e La Mancha.
Como as autoridades responderam?
Dezenas de caminhões de bombeiros, ambulâncias e viaturas policiais correram ao local do acidente imediatamente após o ocorrido. A Guarda Civil espanhola montou várias tendas para o que se tornou uma enorme operação de emergência, segundo a equipe da CNN no local.
Mais de 500 socorristas foram mobilizados para o local do acidente a fim de auxiliar nas operações de resgate, informou o Ministério do Interior da Espanha, além de pelo menos três helicópteros e vários drones.
Os socorristas vasculharam os escombros de alguns dos vagões gravemente danificados do trem Iryo. Vários vagões do trem de alta velocidade Renfe, de propriedade estatal, ficaram inclinados de lado após descarrilarem.
As autoridades transportaram de ônibus os passageiros que não apresentavam ferimentos graves para longe do local. Vários passageiros sendo transportados tinham ferimentos leves, incluindo cortes no rosto e ao redor dos olhos, e o que pareciam ser narizes sangrando.
Os passageiros evacuados incluíam cidadãos de várias nacionalidades, entre elas Espanha, Brasil e outros países, segundo o produtor da CNN no local. O Departamento de Estado dos EUA afirmou que “vários” americanos ficaram feridos na colisão de trens.
A cidade de Urda, a aproximadamente cinco milhas do local do acidente, recebeu dezenas de ambulâncias e veículos de serviços de emergência, de acordo com uma segunda equipe da CNN na área. Trabalhadores da Cruz Vermelha que operam a partir do centro esportivo da cidade estão atendendo os feridos.
A Guarda Civil Espanhola anunciou que abriu quatro escritórios em diferentes cidades espanholas para identificar rapidamente as vítimas do acidente.
Enquanto isso, o governo regional convocou urgentemente doações de sangue após o acidente ferroviário, pedindo aos cidadãos que doem sangue em locais nas cidades de Alcázar de San Juan, Ciudad Real e Toledo.
As equipes de resgate continuaram a busca por possíveis vítimas presas nos destroços na noite de quarta-feira, sob a luz intensa de refletores.
O serviço na linha ferroviária, que conecta Madri à região sul da Andaluzia, na Espanha, foi suspenso.
Qual é o histórico de segurança ferroviária da Espanha?
O primeiro-ministro Sánchez afirmou na quarta-feira que “está claro que sofremos duas tragédias terríveis envolvendo trens de alta velocidade no mesmo ano”, reconhecendo o outro grande acidente na província de Córdoba que matou mais de 40 pessoas em janeiro.
O acidente de quarta-feira ocorreu a cerca de 130 milhas do local do desastre ferroviário de janeiro, perto da cidade de Adamuz, ao longo da mesma rota de alta velocidade que liga Madri a Sevilha.
No entanto, a causa do acidente ferroviário no início deste ano foi marcadamente diferente. Aquela colisão envolveu a descarrilagem de um trem devido a uma ruptura na via, que cruzou para uma linha adjacente, de acordo com a emissora pública espanhola RTVE.
Antes do desastre ferroviário de Adamuz, o sindicato dos maquinistas de trem da Espanha, Semaf, havia levantado preocupações sobre as altas velocidades causando vibrações e o consequente desgaste nas linhas ferroviárias de alta velocidade, conforme relatou à CNN uma fonte do sindicato na época.
Os maquinistas de trem da Espanha darão prosseguimento a uma greve nacional pré-planejada na quinta-feira, informou o Semaf, para exigir medidas de segurança mais rigorosas.
Um terceiro acidente neste ano, perto de Barcelona — ocorrido dias após o desastre ferroviário de Adamuz —, envolveu a descarrilagem de um trem de passageiros em um dia de fortes chuvas. Esse acidente matou o maquinista e deixou dezenas de passageiros feridos, de acordo com o governo regional da Catalunha na época.
Os incidentes sucessivos levantaram preocupações sobre a infraestrutura ferroviária da Espanha, os sistemas de informática e a manutenção de ambos.
Mas antes deste ano, as estatísticas da União Europeia mostram que o histórico de segurança ferroviária da Espanha era melhor do que o de muitos outros países europeus.
Em 2023, a Espanha registrou menos de 1 morte ferroviária por milhão de habitantes — o que lhe conferiu o melhor índice na UE naquele período, segundo um relatório do Eurostat. A maioria das mortes ferroviárias na UE resulta de pessoas não autorizadas nas vias, e não de incidentes que matam passageiros ou funcionários dentro dos trens, mostram os dados.
La tragedia de Urda impacta en la precampaña y en la estrategia de Moncloa. Todo se resitúa. La gestión del Ejecutivo y del ministro de Transporte se sitúan en el foco Leer
La tragedia de Urda impacta en la precampaña y en la estrategia de Moncloa. Todo se resitúa. La gestión del Ejecutivo y del ministro de Transporte se sitúan en el foco
Pero, a las 8.53 de este 28 de octubre de 2026, todo se quebró. Todo. Prácticamente cuando se consumían los minutos finales de la conversación grabada de Sánchez con las podcásters de Keep it cutre, en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, el tren AVE 2080 de Renfe con destino a Sevilla y 397 pasajeros a bordo, embestía a esa hora, 8.53, al Iryo 6076 que permanecía detenido en la vía, y con 147 viajeros. Al menos 68 fallecidos, más de un centenar de heridos. El segundo accidente ferroviario más grave vivido en el país desde los años setenta, tras el de Angrois (2013, 80 muertos). Pero, sobre todo, el segundo choque mortal en este 2026, después del de Adamuz (Córdoba) del 18 de enero (46 fallecidos), en poco más de nueve meses. Y en la misma línea. Una estadística demoledora. Lo admitió el propio Sánchez en el puesto de mando avanzado de Urda, la localidad más próxima al lugar del brutal siniestro: "Lo que no es asumible para un país como España es sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año, como hemos sufrido". Palabras lapidarias. Como en pocas ocasiones.
En Ferraz insisten en que el foco debe estar ahora en lo obvio, en las víctimas, en sus familiares, en los heridos, en los afectados, en la coordinación y cooperación entre administraciones, en el esclarecimiento de lo sucedido
La segunda tragedia ferroviaria de este año ocupó portadas en medios de todo el mundo, llenaba informativos, webs, redes sociales. Dolor, angustia, devastación. La conmoción era inmensa. No podía ser de otra manera. Y resultaba inescindible del contexto, el del camino hacia las elecciones generales del 29-N, para las que desde este mismo jueves solo queda un mes. Lo que había ocurrido, esas 68 muertes en las vías del tren, reventaron por completo la precampaña socialista. En Ferraz insistían en que el foco debía estar en lo obvio, en las víctimas, en sus familiares, en los heridos, en los afectados, en la coordinación y cooperación entre administraciones, en el esclarecimiento de lo sucedido. Pero, a la vez, asumían que habrá que "reorientar" todo el diseño de campaña porque nada puede ser igual.
Y hay una figura, lo admiten en el partido y en el propio Gobierno, que sale tocada. Óscar Puente. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible. El dirigente que ha ejercido de escudero del presidente, el hombre adicto a los posts en X, muchos de ellos gruesos, faltones, el socialista que podría encarnar la sucesión, el guerrillero que no rehuía jamás ninguna batalla contra la derecha y la ultraderecha, el miembro del Ejecutivo aclamado por las bases socialistas.
La decisión "errónea" del operario
Pero este miércoles, cuando compareció cerca de las tres de la tarde desde el centro de control de Adif de Atocha, se le vio abatido. Devastado. Entonces confirmó la explicación que desde muy pronto por la mañana había ofrecido el Gobierno: se trataba de un desgraciado fallo humano. Sobre las 8.30, cayó, en un tramo de 63 kilómetros, el sistema de señalización LZB —el que estaba en proceso de sustitución por uno más moderno, el ERTMS—, debido a un "fallo de comunicación" en tres ordenadores de la red, y ese colapso produjo la detención automática de seis trenes, tres por sentido. La desconexión del LZB, no muy frecuente pero tampoco inédita, explicó, supone que el mando pasa a ser manual. La responsabilidad de lo que ocurría en las vías, por tanto, pasaba al centro de control de Adif en Atocha.
Sobre las 8.30, cayó el sistema LZB en un tramo de 63 km, y seis trenes se detuvieron de manera automática. A las 8.36, desde el centro de control se ordena la reanudación, a "marcha normal"
Y allí, un operario, que "tenía experiencia", y al que se le puso un auxiliar en esos momentos como ayuda, con un supervisor al lado, dio la orden al AVE, a las 8.36, de que se reanudara la marcha. Que siguiera a "marcha normal". Es decir, sin restricción de velocidad, y no con la "marcha a la vista", que supone que el convoy retoma su camino con una velocidad mucho menor, de 40 km/h como máximo.
En 17 minutos, 17 minutos decisivos, el AVE recorrió unos 25 kilómetros, a una velocidad que, por el tramo de la vía, podía llegar a los 200 km/h. "En el centro de control primero toman la decisión de la reanudación y después tienen un tiempo más que suficiente para constatar el error y no lo resuelven", deploró Puente. Nadie se dio cuenta, en esos 17 minutos, de que el AVE se aproximaba de manera mortal al Iryo que seguía detenenido. Y eso que la maquinista del tren italiano, el 6076, avisó a Atocha de que no podía reiniciar la marcha y que estaba parada, tal y como se escucha en los audios publicados en varios medios. Ese mensaje clave tampoco fue trasladado al operador del AVE para que detuviera su locomotora.
Desde la autorización hasta el impacto con el Iryo, a las 8.53, transcurrieron 17 minutos en los que el AVE recorrió 25 kilómetros, sin que nadie advirtiera que se aproximaba a un convoy detenido
Puente señaló que no había hablado con el controlador del centro de Adif. Que no era él quién para endosar una "responsabilidad". Pero sí defendió que era "inexplicable" esa decisión "errónea" de autorizar la marcha normal con un tren detenido en el mismo cantón —segmento de vía— y con la señal en rojo que obligaba a pararse. ¿Piensa en dimitir?, se le preguntó. "En este momento lo que estoy pensando es en esclarecer esto y tratar de resolverlo. No estoy pensando en mí", respondió. Descartaba así dejar su cargo, al menos de momento.
El aviso del presidente
Pocos minutos más tarde, Sánchez compareció desde el puesto de mando avanzado de Urda, acompañado del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Anunció el decreto de luto nacional de tres días y prometió esclarecer lo ocurrido: "Vamos a llegar hasta el final. Y si ha habido negligencias, se sabrá. Y si ha habido fallos en el sistema de seguridad, se responderá con total contundencia. Porque es evidente que hemos sufrido dos terribles tragedias en un mismo año en la alta velocidad". Y aunque "muy probablemente" el origen de los accidentes de Adamuz y de Urda "nada tienen que ver", precisó, sí está "claro" que si se tiene que "reforzar aún más la seguridad para volver a reconstruir la confianza en nuestro sistema ferroviario de alta velocidad", entonces "se hará". Porque "no es asumible" que dos choques ferroviarios mortales sucedan "en un mismo año". De modo que "se tomarán todas las medidas que se consideren oportunas y con total contundencia" para restaurar la confianza en el sistema ferroviario.
Sorprende la dureza de las palabras de Sánchez. "¿Puede sacrificar a Óscar? Pues sinceramente no lo sé. Pero para Óscar pasar otra vez por lo mismo se me antoja insoportable", apunta un ministro
El presidente había sido explícito, y muy duro. Fuentes de la Moncloa subrayaban que sí que mantenía su "confianza" en Puente, igual que hasta ahora. Pero algunos miembros del Ejecutivo y del partido consideran que hay que "esperar", ver cómo evoluciona la investigación, para a partir de ahí decidir qué es mejor para el partido y para el Gobierno a las puertas de unas elecciones que ya eran muy complicadas para Sánchez. "Me llamó la atención la frase del presidente, lo que dijo de que no es asumible para España tener dos accidentes en un mismo año. Pero no tenemos reacción ninguna todavía. Vamos a ver. ¿Puede sacrificar a Óscar? Pues sinceramente no lo sé. Pero para Óscar pasar otra vez por lo mismo se me antoja insoportable, aunque no hay señal de nada", asevera un ministro, consternado, como todos, por lo ocurrido.
Pedro Sánchez: "Si tenemos, como debemos, reforzar aún más la seguridad para volver a reconstruir la confianza en nuestro sistema ferroviario de alta velocidad, se hará" https://t.co/3QG1Ye21Qq
"Óscar ahora está en modo gestión, que es lo que toca —afirma otro relevante miembro de Gabinete—, aunque la procesión irá por dentro. Como ha dicho el presidente y estoy de acuerdo, ya tocará esa discusión, ahora hay que estar con las víctimas y avanzar en la investigación de las causas. No puedo estar más de acuerdo con lo que aseguró de que no es asumible dos accidentes así en tan poco tiempo". "Ya veremos qué ocurre. Acaba de suceder y habrá que ver cómo evoluciona todo", manifiesta por su parte un integrante de la ejecutiva federal del partido.
Distintos cargos piden esperar a ver cómo evoluciona todo, sin prejuzgar nada. En la dirección también se indica que Puente "de momento debe seguir": "Le damos apoyo. Está pasándolo muy mal"
Un dirigente con frecuente interlocución con la Moncloa cree que el siniestro impacta directamente en Puente: "Obviamente él no tiene responsabilidad, pero me temo que políticamente se lo lleva por delante. Sin Adamuz tal vez sería distinto. Pero no hay ministro de Transportes que pueda sobrevivir políticamente a dos accidentes ferroviarios de esta magnitud". Un asesor del presidente conviene que sería mejor ahora, a un mes de los comicios, dejar caer al ministro, pero también cree que Sánchez no le pedirá abandonar el cargo, ya que "sería asumir directa y personalmente la responsabilidad" de la tragedia.
"De momento, Óscar debe seguir ahí, y por supuesto le damos todo nuestro apoyo. Está pasándolo muy mal", apunta otro miembro de la cúpula federal del PSOE muy molesto con la "reacción miserable" de los partidos a su izquierda, pidiendo la depuración de responsabilidades o incluso, caso de Adelante Andalucía, la dimisión de Puente. El futuro del ministro "no es ahora lo importante", zanjan en el equipo de este, recalcando que lo prioritario es asistir a las víctimas y aclarar lo ocurrido, aunque agregan que son conscientes de la dureza de las palabras de Sánchez en Urda.
Un antes y un después
Puente no es una pieza menor dentro de la galaxia socialista. En absoluto. Es un peso pesado del Ejecutivo y de la dirección, uno de los consejeros de Sánchez, uno de los dirigentes que siempre ha estado a su lado y que escapa de todos los argumentarios. Es el que puede y va más allá cuando toca fustigar a la oposición o reprobar algunas decisiones judiciales. Y el que dispara sin concesiones a sus adversarios (y a veces a los propios) en X. Ahora, distintos cargos coinciden en que ese uso y abuso de la antigua Twitter juega en su contra, por la lluvia de críticas a su intensa actividad en redes sociales que podría haber conducido a desatender su gestión. "Es que a mí lo que hace en X no me ha gustado jamás. En la vida es fundamental ser humilde", señala uno de los mandos institucionales socialistas de mayor rango. "Nunca he entendido cómo usa Twitter. La realidad siempre te espera a la vuelta de la esquina", añade otro veterano.
Estábamos muy satisfechos de la marcha de la precampaña. Ahora, en todo caso, hay que obviamente reorientar la campaña", anticipan en el comité electoral socialista
Al margen de la figura de Puente, lo cierto es que la campaña socialista ha quedado quebrada. Todos los partidos, salvo Vox, suspendieron sus actos, y ahora seguirán varios días de parón por las tres jornadas de luto nacional y por el lógico dolor de una tragedia de enorme impacto. "Teníamos este martes reunión del comité electoral y estábamos muy satisfechos de la marcha de la precampaña. Ahora, en todo caso, hay que obviamente reorientar la campaña", ilustran en Ferraz.
"Sí, parece que la campaña se nos rompe. Pero quedan semanas. Si fueran las elecciones este sábado no tendríamos margen, pero no es así y nos toca reorientar", concede un ministro. "Pero estamos desolados, consternados y hechos polvo", apostilla, "no por la campaña, sino porque parece irracional que todo sea como parece que ha ocurrido. Nadie se lo explica".
Otros integrantes de la cúpula piden ser menos pesimistas y esperar cómo va evolucionando todo. Lo comparte un cargo institucional de mucho peso: "Evidentemente, esto es un golpe duro, pero según el motivo que sea tendrá un recorrido u otro. Hay que racionalizar las cosas. Si es un fallo humano, no es responsabilidad del Gobierno, por mucho que lo intenten. La gente no es tonta. Ahora, si es un fallo de seguridad u otra cosa, es más jodido".
Hay que racionalizar las cosas", previene un alto cargo institucional, "si es un fallo humano, no es responsabilidad del Gobierno, por mucho que lo intenten. La gente no es tonta. Ahora, si es un fallo de seguridad u otra cosa, es más jodido"
El accidente de Urda es, en definitiva, un episodio "completamente disruptivo", como lo define uno de los dirigentes que mejor conoce las dinámicas del partido. "Tras esta tragedia", continúa, "una campaña como la que se venía haciendo, en clave ideológica y en un tono y con un formato alegre, musical y festivo, es prácticamente imposible. Objetivamente dificulta en extremo la campaña del PSOE". Ahora bien, advierte, "un aprovechamiento impúdico en clave electoral por la derecha puede generar un efecto bumerán", y este siniestro, "a diferencia del de Adamuz y de forma similar al de Angrois, no es imputable, parece, a deficiencias estructurales de gestión, sino a un error humano". Esa es la versión a la que se ha aferrado el Ejecutivo, aunque eso supone endosar la desgracia a las espaldas de un trabajador, igual que el Gobierno del PP descargó la responsabilidad del accidente de Angrois al maquinista del Alvia que descarriló y que causó 80 muertes. Pero el impacto, "brutal y devastador", de la colisión mortal de este 28 de octubre para la historia todavía tendrá recorrido y muy probablemente se alargará hasta el 29-N. Unas urnas que Sánchez convocó bajo la conmoción de las protestas por la vivienda y el desahucio y muerte de Maricarmen Abascal y que ahora digerirán el shock de un segundo choque ferroviario mortal en menos de 10 meses.
Se acabó la campaña del amor. La frivolidad queda ahora como impostura. La realidad ha sido la bofetada en la cara a los profetas de la remontada.
España no funciona. El accidente de Urda lo demuestra. Decenas de muertos nueve meses después de que la tragedia golpeara en Adamuz. Dos accidentes gravísimos en la misma vía, la que une Madrid y Sevilla, la que inauguró la nueva era del tren de alta velocidad en el ya lejano 1992.
La teoría del fallo humano no puede ocultar que antes de que un operario de Adif cometiera un error hubo un fallo en el sistema de seguridad, algo que atañe directamente a la dirección de Renfe, y, por tanto, al ministro Óscar Puente.
Este martes 28 de octubre, España estaba en las portadas digitales de Le Monde, The New York Times, The Guardian, Corriere della Sera y Político, por mencionar sólo algunos de los principales diarios. El desastre ha retratado las infraestructuras de un país que ha recibido una cantidad ingente de fondos europeos y que ha sido incapaz de emplearlos en mantener el buen estado de nuestra red de alta velocidad. ¿Qué broma se le ocurrirá ahora al ministro Puente para tapar su incompetencia? ¿Qué presentador afín le reirá ahora sus gracias?
Todo ha saltado por los aires. Lo peor, sin duda, los muertos y heridos, víctimas de la ineficacia. Lo siguiente, el cálculo electoral. ¿Qué va a decir el presidente en su próximo mitin? ¿A quién echará la culpa del accidente? ¿Cómo justificar lo injustificable? ¿Con qué música animará sus actos?
No va a ser posible, a un mes del 29-N, pasar página de esta tragedia. Las familias van a pedir justicia. Habrá una investigación técnica y otra judicial. Iremos sabiendo cosas a medida que pasen los días. Ninguna buena para este Gobierno.
La fatalidad ha hecho que el desastre tenga como protagonista al ministro más zafio del Gobierno, al más provocador, una especie de matón de tasca al que no le importa exhibir el servilismo hacia su jefe: "El puto amo".
La campaña ha estallado y el PSOE se encuentra ahora ante el dilema de tirarlo todo por la borda o asumir de verdad responsabilidades
Ha dejado Puente tal rastro de su bravuconería en redes sociales y en sus intervenciones públicas que no tiene defensa posible. Ni siquiera Pedro Sánchez salió este miércoles en su auxilio.
Hasta los socios, esos socios dóciles y amaestrados del PSOE, exigieron "responsabilidades políticas". Eso no se solventa cortándole la cabeza al presidente de Renfe.
Sánchez vive estos días en ese tobogán mareante de los números, las encuestas, los trackings. Quiere ganarle al PP como sea, aunque no pueda sumar para gobernar, y Urda ha dinamitado sus expectativas, sus esperanzas.
Si el presidente quiere presentar alguna opción –yo dudo que la tenga– no tiene más remedio que cesar a su ministro de Transportes. Ya lo hizo con su antecesor, José Luis Ábalos, argumentando responsabilidad in vigilando por los desmanes de su asistente Koldo. Si fuera consecuente, haría lo mismo con Puente, no por corrupto, sino por inútil. Pero tal vez no se atreva a hacerlo.
La campaña ha estallado y el PSOE se encuentra ahora ante el dilema de tirarlo todo por la borda o asumir de verdad responsabilidades. Este país no puede seguir dependiendo de un Gobierno que nos ha llevado hasta el punto de sentir vergüenza de ser españoles. Si Puente sigue en su puesto, el PSOE y sus socios habrán dicho adiós a la posibilidad de disputarle el triunfo a la derecha.
Óscar Puente es ese esbirro de mazmorra con potro y hachón, es el ogro de los cuentos que nos cuenta él mismo, es un ministro con veinte pulgares y pico de pato, es la misma muerte bamboleante, como un camello desfondado en el desierto, con vocación de costillar seco y lengua de arena. Óscar Puente es el Igor de Sánchez, es el hombre del saco, es el percherón que relincha, es la guadaña de mondadientes, la boca de cepo y la piel de púas; es el chato de la banda, el cantinero de los muertos, el enterrador de lo público bajo la luna gótica, decadente y putrefacta del sanchismo. Puente es el gafe que sólo es incompetente, es el matón que sólo es cobarde, es el torpe que sólo es vago, es el ministro con menos ministerio de todo este Gobierno sin responsabilidades, es el icono de zócalo tercermundista de esta España ya tercermundista, que empieza un viaje en Madrid y se despeña como por Bombay. Sí, Puente es el político tercermundista, con arboladura tercermundista de matarife trepa, en la España ya tercermundista de la corrupción y la propaganda, en la que sólo funciona lo que va bajo mordida, la España tercermundista de los presidentes con bailecito de cocos, besitos con hilillo de asco y kermés televisiva. Óscar Puente, con alma y faz de pez negra, nunca tuvo que estar en un gobierno y ahora no puede seguir ni de ministro ni a la vista.
Lo que ha pasado aquí, ya dos veces en apenas diez meses, no debería haber pasado. Que en Europa, en 2026, los trenes de alta velocidad se paren, choquen, vuelquen, vuelen, ardan como si fueran caravanas de colonos por un Oeste castellano o bandolero; que gente que sólo iba a sus casas, o al curro, o al hospital, o la facu, o a ver a la novia, esa novia oblicua, triste y alegre de todas las estaciones de tren, terminen aterrados, abandonados, perdidos, heridos o muertos, como si el tren pasara por territorio comanche, eso no debería pasar. La gente no debería subir a un tren persignándose, con testamento y amuleto, con cerbatana y cantimplora, con alforja y faca, menos aún subirse para no llegar. Sí, esto no debería pasar, pero si además los responsables no se dedican a lo que deberían, sino a bailar con osos de peluche, más como pervertidos que como irresponsables o frívolos, como hizo Puente con Marc Giró, a estar todo el tiempo dando zascas con azadón y tuiteando con el sobaco, ese sobaco parlante de Puente, todavía peor. Ya glosaba yo el otro día que, en lo de Marc Giró, Puente se atrevió a decir que lo único que pasaba es que había muchas obras y que los trenes eran viejos. “Mientras tanto, vamos a sufrir un poco”, remató. Vamos a sufrir y hasta a morir.
Óscar Puente es el sanchismo montuno, es la política a coces, es la cara dura sin afeitar, es el tercermundismo aceptado e innegable, como si viniera a vernos, haciendo promesas y espantando moscas, un ministro montado en burro. Pero, sobre todo, Óscar Puente es la profecía de muerte que nos traía la misma Muerte, el innegable aviso de la muerte por su propia mano. No sólo por esas hechuras que tiene él de moverse siempre con guadaña, que decía yo el otro día también, sino porque ya habíamos visto la muerte o la inminencia de la muerte, pasando rasante y rozante por la ventanilla de los trenes. Y habíamos visto también al mismo Puente huyendo de todo con su pesado aleteo de vampiro gallináceo. Todos los que cogemos ese tren para desandar hasta el pueblo o hasta el amor sabíamos, antes de Adamuz y después de Adamuz, hace dos años, hace un año y hoy mismo, que aquello no funcionaba.
Tiene que irse él, y también todo el sanchismo, a pastar por ahí, a esperar abandono o sentencia justo por donde se pierden, a veces para no volver, nuestros trenes, nuestros amigos, nuestros familiares
No era normal el tren colgado de un cable o varado en el campo, esperando la puesta de sol o el sacrificio final, como una vaca; no eran normales los retrasos, los meneos, los sustos, los tabardillos, los avemarías, los silencios y las excusas. Lo que ha pasado, otra tragedia que, recuerden, según Sánchez pasa porque “desgraciadamente, los accidentes ocurren”, no sería normal ni aunque volvieran a conducir los trenes con gorra de deshollinador, menos con los actuales sistemas automáticos. Pero parece que esos sistemas, ahora, se pueden desactivar con aquellos silbatos, banderines o faroles de factor de estación, que a ver para qué tanta modernidad. El caso es que la tragedia ha vuelto a ocurrir y el Gobierno dice (lo dijo prontísimo, como espantando, antes que nada, otra vez, su responsabilidad) que ha sido un “error humano”, algo que ya es una confesión. Quiero decir que el que pueda haber un error humano ya significa que el sistema no funciona. Sabíamos que no funcionaba, cuando estábamos en el tren esperando el veredicto del azar como el del médico, y lo sabía también Puente mientras hacía discoteca por el ministerio o ministerio por las discotecas.
Óscar Puente es el matasiete con escolta, es el gigantón deshuevado, es el ministro altanero que en realidad está hundido dentro de sí mismo, dentro de su chaqueta como una escombrera de huesos, igual que todos los cobardes y los impostores. Óscar Puente, que con lo de Adamuz decía que “él no ha soldado las vías”, que ante la nueva tirada de los dados o ante el nuevo vuelo de la guadaña decía que “la probabilidad de que otro accidente de estas características se produzca es bajísima, tranquilidad”, que ante el miedo de ese españolito que tomaba el tren como la diligencia decía que “el miedo es libre”, que ante la incredulidad de los propios muertos decía que “el tren vive en España el mejor momento de su historia”; Óscar Puente, en fin, se dispone a repetir todo su repertorio de cabezadas, pretextos y, pronto, chistes y bailoteos. Óscar Puente, pajarraco de las tumbas, manijero de las desgracias, tuitero en su ministerio, perezoso en su rama, último regalito del aciago sanchismo y, sin duda también, herencia de la pasividad, el sectarismo, el cinismo y el negocio de tantos, no debe continuar ni en el Gobierno ni a la vista. Tiene que irse él, y también todo el sanchismo, a pastar por ahí, a esperar abandono o sentencia justo por donde se pierden, a veces para no volver, nuestros trenes, nuestros amigos, nuestros familiares, nuestras novias de ventanilla, con toda la luz de la vida y de las promesas en los ojos.
Después de las comparecencias sucesivas del ministro de Transportes, Óscar López, desde el centro de control de Adif en Atocha, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde el lugar del accidente ferroviario a la altura de la localidad toledana de Urda –en la línea de AVE Madrid-Andalucía–, los actuales socios minoritarios dentro del Ejecutivo de coalición, ahora reconfigurados como Frente Amplio, emitieron un comunicado en el que exigen a los socialistas "responsabilidades políticas".
"La gravedad de este terrible suceso obliga a la mayor claridad y transparencia sobre lo sucedido: es inadmisible la reiteración de un accidente tan grave en la red de alta velocidad en un mismo año. Desde el Frente Amplio exigimos que se realice una auditoria independiente sobre el estado de la red y los servicios relacionados", indican en la confluencia que liderará por Barcelona Ada Colau. Continúan indicando que "hechos de esta gravedad requieren que se asuman responsabilidades a todos los niveles". "Más allá de las responsabilidades técnicas, exigimos la asunción de responsabilidades políticas. Por responsabilidad y por humanidad", añaden desde la formación.
La solicitud se produce después de que el ministro Puente haya descartado dimitir en sus declaraciones ante los medios desde Atocha, donde explicó la información que maneja en estos momentos el Gobierno, ya con al menos 68 fallecidos y múltiples heridos de mayor y menor intensidad.
Los socios de Frente Amplio, al igual que los socialistas y el PP –no Vox y Santiago Abascal– suspendieron su agenda de preecampaña. Trasladan su "pésame por las personas fallecidas" y envían "un abrazo lleno de cariño a sus familiares y amigos". Al mismo tiempo, "mandamos un abrazo y todo nuestro apoyo a las personas afectadas y a sus familiares. Y, por supuesto, todo nuestro apoyo a los servicios técnicos que se encuentran desplazados en la zona así como el conjunto de trabajadores de la red ferroviaria", concluyen.
A las 14.00 horas, con atraso, el ministro Puente, máximo responsable político de Transportes dentro del Gobierno, declaró que lo menos relevante en estos momentos es qué pasará con su cargo y si dimitirá. "Ahora estoy pensando en esclarecer esto, no pensando en mí". Puente fue preguntado por su estado personal y anímico tras el accidente: "Se lo pueden imaginar, pero eso no es relevante ahora". Sánchez, desde Urda, prometió "contundencia". "No es asumible sufrir dos accidentes en un mismo año". Desde el Gobierno apuntan ya a un "error humano" como el causante del accidente.