La Policía Local de Almonte localiza un coche robado desde 2025


Una explosión en la fábrica de municiones de El Fargue, en Granada, ha dejado al menos tres heridos leves por lesiones auditivas según informa la Policía Nacional. Por el momento, se desconocen las causas por las que se ha producido tal detonación.

La policía no baja la guardia ante la posible réplica de los graves altercados de Barcelona del 24 de octubre, que se saldaron con 130 detenidos, muchos menores, y numerosos daños en comercios, mobiliario y vehículos. Se trató de una protesta anónima convocada por las redes sociales bajo el nombre de Blocus que reunió a medio centenar de jóvenes que se dedicaron al pillaje y a la guerrilla urbana. La policía monitoriza desde entonces una posible segunda convocatoria para este sábado 31 de octubre en Madrid, en la zona centro. Supuestamente, este llamamiento se ha anulado, pero tanto la Policía Nacional como la Municipal mantienen el despliegue previsto que incluye un operativo de 200 agentes de Unidad de Intervención Policial (antidisturbios) en el centro y 1.700 policías municipales en diferentes puntos de la ciudad y en el transporte urbano.

© Rodrigo Jimenez (EFE)

El ministro de Transporte, Óscar Puente, ha descartado dimitir tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo). Ha admitido que la presión es fuerte, pero subraya que su “forma de asumir la responsabilidad es dar la cara”. “Mi obligación es resolver el problema y ofrecer explicaciones”, ha dicho en una comparecencia en el Ministerio en la que ha revelado que el sistema de seguridad LZB, que se cayó dando origen al accidente, ha fallado este año 170 veces, “dentro de la normalidad europea”. Esta mañana, el PP ha pedido por primera vez su dimisión abiertamente. La portavoz del PP, Ester Muñoz, considera que si no dimite por el accidente, debería ser cesado. “No debería llegar al martes”, ha asegurado. Por la mañana, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha admitido que “la confianza en el sistema de alta velocidad está quebrada” y que ahora es labor del Gobierno no solo investigar las causas del siniestro sino “ofrecer soluciones para que una tragedia como esta no se repita”. Ha dicho que el Estado trabaja en ello. Junto a él, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que se rebaja a 1 el nivel de emergencia, lo que significa la retirada de parte de los efectivos desplegados en el lugar del accidente, que han llegado a ser 1.300.

Todo se quedó antiguo de repente: la visita al cardiólogo, la revisión de la caldera de gas, la cita con la fisio o el podólogo. Se quedó antigua la partida de cartas de los miércoles, la comida familiar de los jueves, el vermut con los amigos de los viernes y hasta el texto que tenía uno preparado para esta esquina del periódico se quedó de súbito obsoleto. Al principio, cuando apenas sabíamos, las cosas se iban quedando antiguas muy despacio, pero después de los primeros muertos la vida entera se quedó de golpe suspendida, antigua, igual que el tráfico rodado y los semáforos y el mobiliario urbano. La tarta de cumpleaños que tenías que recoger también se quedó antigua, se infartó, lo mismo que el siglo XXI. En los hospitales, los niños nos nacían antiguos y velábamos en los tanatorios cadáveres pretéritos.

La campaña electoral discurría por los derroteros de la frivolidad, hasta que otra tragedia nos recordó para qué sirve votar. Mientras algunos se dedicaban a la virtualización política, hablándonos de partidos útiles, de jugadas maestras o de cómo sacar más escaños fusionándose en una misma candidatura electoral, la realidad llamó a la puerta. Una setentena de españoles perdió la vida en el choque de trenes en Toledo. Sin embargo, no esperen que el poder político asuma tampoco esta vez ninguna responsabilidad.







El 18 de enero, un tren de Iryo que cubría el trayecto entre Málaga y Madrid descarriló y colisionó con un Alvia de Renfe que circulaba en dirección a Huelva. El siniestro dejó 46 fallecidos y numerosos heridos. Apenas unos días después, otro accidente ferroviario en Gelida (Barcelona) se cobró la vida de un maquinista y dejó decenas de heridos. Sin olvidar a las víctimas mortales, las consecuencias más irreparables de estas tragedias, los accidentes ferroviarios también ponen el foco en una cuestión que trasciende las causas del siniestro: qué derechos amparan a los afectados y a sus familiares, qué vías tienen para reclamar una indemnización y hasta dónde llega la protección que les ofrece la legislación española.
Tras aquellas tragedias, el Gobierno aprobó un paquete de ayudas para hacer frente a las consecuencias derivadas de esos accidentes. Más allá de las indemnizaciones, que buscan compensar parte de los daños sufridos, la prioridad sigue siendo atender a las víctimas y a sus allegados. Lo ocurrido en Adamuz permite conocer qué medidas se adoptaron entonces, aunque las ayudas aprobadas para aquel accidente no se aplican automáticamente al de Toledo y, por el momento, está por determinar qué medidas específicas se pondrán en marcha.
Después de lo ocurrido en Adamuz, Consejo de Ministros aprobó el 27 de enero el Real Decreto-ley 1/2026. La norma estableció medidas extraordinarias cuyo objetivo era el de ayudar económicamente tanto a los heridos como a los familiares de las personas fallecidas. Entonces, el Ejecutivo puso en marcha dos mecanismos: ayudas directas y anticipos de las indemnizaciones que pudieran corresponder por responsabilidad civil.
Las ayudas directas se concedieron y estaba previstas para aliviar los gastos inmediatos de las víctimas y sus familias: eran cantidades presuntamente compatibles con las indemnizaciones que pudiesen recibir a través de las reclamaciones por responsabilidad civil. El segundo mecanismo se creo para adelantar parte de la indemnización que correspondía a los afectados.
Ese anticipo del que hablaban entonces, tenía una condición: quienes lo percibieran debían iniciar una reclamación por responsabilidad civil o comprometerse formalmente a hacerlo, de lo contrario, podían ser instados a devolver la cantidad recibida. Estas fueron unas medidas aprobadas específicamente para los accidentes de Adamuz y Gelida. Por tanto, si bien no aplican a lo ocurrido el Urda, todo apunta a que el paquete podría ser similar.
Tras los accidentes de enero, la Administración estableció un procedimiento ex profeso para solicitarlas y presentar la documentación necesaria. El plazo general para su solicitud terminó el 4 de mayo de 2026, aunque se amplió hasta el 4 de junio para determinados colectivos, entre ellos las personas heridas y algunos familiares de los fallecidos que no contaban con una solicitud previa presentada por otro beneficiario.
Lo ocurrido tras Adamuz permite conocer cómo se organizó el apoyo económico a las víctimas de aquella tragedia. Ahora, los afectados por el accidente de Urda tendrán que conocer qué medidas específicas se adoptan para su caso y qué indemnizaciones les corresponden. La prioridad, en cualquier caso, será atender a las víctimas y sus familias, mientras la investigación determina las causas del siniestro y las posibles responsabilidades.
Medidas extraordinarias aparte, las personas afectadas por un accidente ferroviario disponen de varias vías para reclamar una indemnización de manera ordinaria. Una de ellas es el Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV), que cubre determinados daños corporales sufridos durante el trayecto y contempla compensaciones en caso de fallecimiento. La cuantía dependerá, según la regulación, de la gravedad de las lesiones y de su valoración conforme al baremo establecido legalmente.
Además, también tiene derecho a reclamar por responsabilidad civil los daños físicos, económicos y morales derivados del accidente, tanto por vía judicial como extrajudicial, en función de las circunstancias del siniestro y de las responsabilidades que se determinen. A estas vías se suman los seguros privados que las víctimas tuvieran contratados, como los de vida, accidentes o cobertura laboral, cuyas prestaciones dependerán de las condiciones de cada póliza.
Más allá de las indemnizaciones, las víctimas de Urda y sus familias necesitan apoyo, información y respuestas. Aunque ninguna compensación puede reparar por completo el dolor de una tragedia así, conocer sus derechos es un primer paso para afrontar sus consecuencias y reclamar la ayuda que les corresponde. Ahora, será fundamental esclarecer lo ocurrido y garantizar que los afectados reciban la protección y la atención que necesitan.
Los Mossos d’Esquadra investigan el asesinato a tiros de un hombre que se encontraba ingresado en el hospital Joan XXIII de Tarragona. El autor le ha disparado a las tres de la madrugada en el interior de su habitación en la quinta planta del centro, en el área de traumatología, sin que hayan podido salvarlo. La víctima, un supuesto líder de una organización criminal turca, permanecía ingresada en el hospital recuperándose de un primer tiroteo que sufrió la noche del viernes 16 de octubre, en Salou (Tarragona). La policía catalana investiga ahora lo sucedido.

© Eloi Tost (ACN)
El PP ha registrado este jueves la petición de comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante la Diputación Permanente del Congreso para que dé explicaciones urgentes sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo). Los populares consideran “insuficiente” la comparecencia a petición propia del ministro de Transportes, Óscar Puente, prevista para el próximo martes 3 de noviembre, y sostienen que “las responsabilidades no terminan en Óscar Puente”. Sánchez, que se ha desplazado a Urda para participar en la reunión del Cecopi, ha asegurado que se “reforzará la seguridad” para que no vuelva a ocurrir una tragedia ferroviaria como esta. El Rey ha afirmado que, como sociedad, “volvemos a sufrir un durísimo golpe” y ha recordado que la investigación en marcha debe determinar “cómo y por qué ha sucedido esta catástrofe”. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha informado de que el número de fallecidos asciende a 69. Como consecuencia del accidente, alrededor de 200 personas resultaron heridas. De ellas, 50 continúan ingresadas en hospitales de Castilla-La Mancha, mientras que los servicios sanitarios de Madrid han atendido a casi un centenar. Exteriores contabiliza 51 extranjeros de 23 nacionalidades entre los afectados, de los que al menos uno ha fallecido y nueve han resultado heridos. Ouigo ha cancelado todos sus trenes del viernes y el lunes por la huelga de sus maquinistas, tras la suspensión de los servicios mínimos por la Audiencia Nacional.
© Susana Vera (REUTERS)



