Hoy me duele el corazón. Con ese dolor físico que solo se siente cuando se va quien quieres de veras. Y no tengo más consuelo que recordar tus palabras la última vez que mi corazón sonaba tan triste. Porque el tuyo sabía latir siempre alegre. Llenando nuestra vida con esa energía apasionada que veía el vaso siempre casi lleno, cuando no rebosante.
Alberto Núñez Feijóo ha cambiado el paso y ha acusado este viernes directamente al Gobierno de ser el responsable de las muertes de los dos accidentes ferroviarios de este año en Adamuz y Urda. “Han muerto 46 personas por un mantenimiento deficiente por parte del Gobierno en Adamuz, y al menos 69 en Toledo porque no renovó un sistema de seguridad obsoleto cuando debería haberlo hecho”, ha afirmado en una comparecencia en la sede del PP tras una reunión con expertos en el sistema ferroviario. El líder del PP ha responsabilizado al Ejecutivo de la tragedia, y no solo al ministro de Transportes, Óscar Puente, que este viernes ha descartado dimitir, sino también al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Quien ha faltado a su deber de gestionar con seriedad el Ministerio de Transportes tiene que cargar con ello. Ahora bien, quien lo ha nombrado y lo ha mantenido, con más motivo”, ha acusado el líder popular. “Si no dimiten ellos, les dimitiremos en las urnas”.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha informado tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) que la cifra de víctimas mortales que se puede comunicar sigue siendo de 69, pero no descarta que aumente. “Hay 70 denuncias de desaparecidos, no descartamos que pueda haber más fallecidos”, ha explicado en una comparecencia junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Lo que aparece en los depósitos son 68 cadáveres completos, más el fallecido en hospital y los restos que están en un proceso muy complejo de identificación”, ha detallado el presidente autonómico.
Pedro Sánchez ha vuelto a incidir en que el accidente ferroviario de Urda, que deja de momento 69 fallecidos, cuestiona una infraestructura que hasta hace poco era un símbolo de modernidad, con el impacto que supone para la imagen del Estado. “Hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad en nuestro país y la labor del Gobierno no es solamente hacer el diagnóstico, conocer cuáles son las causas, sino ofrecer soluciones para que una tragedia de esta magnitud, como ayer dijo el jefe del Estado, el rey Felipe VI, no vuelva a suceder”, ha afirmado en una comparecencia sin preguntas junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) en Toledo.
El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez; el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, este viernes en Toledo.
Todo se quedó antiguo de repente: la visita al cardiólogo, la revisión de la caldera de gas, la cita con la fisio o el podólogo. Se quedó antigua la partida de cartas de los miércoles, la comida familiar de los jueves, el vermut con los amigos de los viernes y hasta el texto que tenía uno preparado para esta esquina del periódico se quedó de súbito obsoleto. Al principio, cuando apenas sabíamos, las cosas se iban quedando antiguas muy despacio, pero después de los primeros muertos la vida entera se quedó de golpe suspendida, antigua, igual que el tráfico rodado y los semáforos y el mobiliario urbano. La tarta de cumpleaños que tenías que recoger también se quedó antigua, se infartó, lo mismo que el siglo XXI. En los hospitales, los niños nos nacían antiguos y velábamos en los tanatorios cadáveres pretéritos.
Pocas horas después del accidente de Urda se han difundido tres audios: uno recoge la conversación entre el Centro de Regulación de Circulación (CRC) de Adif, ubicado en Atocha, y el maquinista del tren AVE 02080. Era Antonio Acedo Meneses, que falleció en el choque. Las otras dos grabaciones son llamadas entre ese mismo centro y la maquinista del Iryo. No fueron las únicas: el puesto de mando de Atocha presumiblemente contactó con todos los trenes afectados por el fallo que pararía a los accidentados.
Las principales fuentes de normativa utilizadas para analizar los audios han sido el Reglamento de Circulación Ferroviaria (RD 664/2015), texto consolidado del BOE, y los modelos oficiales de telefonema del LZB que incluye; el Libro de Normas del Maquinista, Grupo Renfe; Libro de Telefonemas Adif.
En la realización de esta información se han utilizado agentes de inteligencia artificial para calcular las velocidades de los trenes y su posición aproximada. Los datos de geolocalización de trenes de Renfe proceden de los datos que publica la operadora en tiempo real y su histórico ha sido recopilado por la página web Retrasómetro, que utiliza datos públicos GTFS de Renfe.
Cómo, por qué y que no vuelva a suceder. Este ha sido el mensaje que Felipe VI ha querido transmitir tras el choque de trenes de ayer en Urda (Toledo) que ha causado al menos 69 fallecidos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves tras la reunión que el Cecopi ha mantenido esta mañana en la sede del 112 en Toledo, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, donde se ha comprometido a esclarecer los motivos de la tragedia ferroviaria que deja al menos 69 fallecidos tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en la altura del municipio de Urda, en Toledo. “Estamos trabajando día y noche para no solamente dar una respuesta a los familiares de las víctimas, sino, por supuesto, también para esclarecer hasta el último detalle de esta tragedia y, por supuesto, reforzar la seguridad para que esto no vuelva a suceder”, ha afirmado. Ya por la tarde, el Congreso ha confirmado que el ministro de Transportes, Óscar Puente, comparecerá a petición propia en la Diputación Permanente el próximo martes 3 de noviembre. ERC, Podemos y Sumar habían pedido por la mañana que acudiera a la Cámara baja para dar explicaciones sobre lo sucedido.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (tercero por la derecha), el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (segundo por la derecha), y los ministros de Transportes, Óscar Puente (izquierda) e Interior, Fernando Grande Marlaska (segundo por la izquierda), durante la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) este jueves en Toledo, en una imagen de La Moncloa.
El consejero delegado de Iryo, Fabrizio Favara, advirtió en el Senado hace tres semanas de los problemas que provocaban las desconexiones del sistema de señalización LZB en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. “Cada vez que la señal del tren se desconecta de la señal de tierra, el tren se para. No se puede mover y lleva bastante tiempo reconectarse y empezar nuevamente el servicio”, explicó el 5 de octubre ante la comisión de investigación sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida. Veintitrés días después, una caída de ese mismo sistema precedió al accidente de Urda (Toledo), que hasta el momento se ha saldado con 69 personas fallecidas y más de 200 heridos.
La noche cerrada cayó en Toledo a las 19.30. A esa hora, la luna se levantaba detrás del cementerio municipal. También a esa hora, al otro lado de un muro del camposanto, agentes de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabajaban en un descampado que hay junto al Instituto de Medicina Legal de la ciudad, un edificio preparado para 30 cuerpos, sin capacidad para albergar a las 69 víctimas mortales del accidente de tren de Urda. Con las instalaciones forenses muy por encima del límite de su capacidad, eran necesarios contenedores frigoríficos, carpas y literas extra en las que alojar los restos de los fallecidos del choque fatal. “Es dantesco”, describía desgarrado uno de los cinco médicos forenses que había levantado los cadáveres en el lugar del siniestro. Se fue al acabar un turno eterno, todavía con el Equipo de Protección Individual (EPI) puesto, a la una de la madrugada. Para esa hora, carpas y contenedores frigoríficos ya estaban instalados y el descampado había mutado en morgue improvisada.
Por segunda vez en nueve meses, España entera está sobrecogida ante las imágenes de dos trenes de alta velocidad destrozados sobre una vía en medio del campo, las pavorosas cifras de muertos y los impactantes relatos de los supervivientes de un accidente ferroviario que tendrá su propia página en la historia. Casi 400 personas viajaban en el tren AVE que, a las 8.53 de este miércoles, chocó con un tren Iryo parado en la vía Madrid-Andalucía a la altura de Urda (Toledo) con otras 146 personas a bordo. El balance de 69 muertos es aún provisional. El número de heridos supera el centenar. En estas horas críticas, es necesario transmitir a quienes han perdido a un ser querido la empatía y solidaridad de toda la sociedad española. Los testimonios de las familias y de los supervivientes serán el ancla para no olvidar en ningún momento las dimensiones de este drama humano.
Madrid, 28 oct (Prensa Latina) Aun sin cerrarse las heridas del accidente ferroviario de Adamuz (Andalucía) en enero pasado, España volvió a enlutarse hoy con un nuevo siniestro con un balance parcial de 68 muertes y 15 heridos graves.
Madrid, 28 oct (Prensa Latina) El presidente de la región de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó hoy que la cifra de fallecidos por el accidente ferroviario en la localidad de Urda (Toledo) asciende ahora a 64 personas.