Feijóo cambia el guion de su campaña tras el accidente y reúne a la cúpula del PP para rehacer la estrategia


El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha reunido con expertos ferroviarios y de infraestructuras para analizar las causas de las tragedias de Adamuz y de Urda y las posibles vías de solución. Tampoco se pueden ofrecer soluciones mágicas, a corto plazo, dado el deterioro en la prestación del servicio, pero ha prometido, como primeros pasos si llega a gobernar, una "revisión técnica independiente, una auditoría y un plan de emergencia como prioridad".
"Ni un hecho aislado, ni un fallo personal, ni una fatalidad inevitable"
Así lo ha explicado en un comparecencia al término de esa reunión, en la que manteniendo el mismo tono institucional aunque ya algo más crítico, ha explicado que los ciudadanos "necesitan algo más que meras declaraciones de políticos. Necesitan certezas en este caos y que se haga lo posible para evitar tragedias". A su juicio, las dos catástrofes ferroviarias en apenas nueve meses "no son un hecho aislado, ni un fallo personal, ni una fatalidad inevitable", sino una "dramática gota que colma el vaso" de reiteradas quejas de los ferroviarios, de advertencias y de retrasos que han dejado, de momento, un reguero de 115 muertos.
Con Adamuz y Urda se "ha quebrado la confianza de miles de españoles en su servicio ferroviario" y restaurar la confianza "será muy difícil", ha agregado para volver a insistir, como hizo ayer, en que la asunción de responsabilidades políticas no pueden esperar al resultado de ninguna investigación.
"De esta situación se puede salir, pero con rigor, experiencia y conocimiento. No es taparse los ojos y señalar a una sola persona, eso cobarde e inmoral", ha apuntado respecto a la estrategia gubernamental de apuntar al controlador de Atocha que ordenó al AVE que reiniciara la marcha a velocidad normal. Ofrece a cambio "gestión, gestión y gestión" y "poner a los mejores al frente de las decisiones".
Siete de cada diez muertos en alta velocidad se han producido en accidentes en España
Tras subrayar que siete de cada diez muertos en alta velocidad se han producido en accidentes en España y preguntarse "dónde han metido nuestro dinero", ha denunciado que los mismos de Adamuz "siguen en sus puestos. Mi nivel de exigencia es muy diferente" y si no dimiten ellos "los dimitiremos en las urnas". Aludía con estas palabras no sólo al ministro Óscar Puente, sino también a "quien lo ha nombrado y lo ha mantenido", en clara referencia a Pedro Sánchez.
Dice Feijóo, tomarse "muy en serio lo que está pasando. Gobernar no es una broma, cada decisión puede medirse en muertos. La alta velocidad tiene una situación crítica", pero entiende que no es una cuestión de circulación y frecuencia, tampoco de fondos, sino de una "mala" gestión y un abandono de la seguridad. Propone "trascender" la búsqueda de chivos expiatorios, ese "plan de acoso y derribo contra un único operario" porque el accidente de Urda "evidencia que falló todo lo que podía fallar, todas las capas de seguridad" y en el mismo corredor ferroviario donde el accidente de Adamuz.
Precisamente, otra de las medidas será abordar la seguridad en su conjunto y reforzar el departamento dedicado a garantizar la seguridad de los pasajeros, ahora en manos de una persona de confianza de Puente.

Alberto Núñez Feijóo ha cambiado el paso y ha acusado este viernes directamente al Gobierno de ser el responsable de las muertes de los dos accidentes ferroviarios de este año en Adamuz y Urda. “Han muerto 46 personas por un mantenimiento deficiente por parte del Gobierno en Adamuz, y al menos 69 en Toledo porque no renovó un sistema de seguridad obsoleto cuando debería haberlo hecho”, ha afirmado en una comparecencia en la sede del PP tras una reunión con expertos en el sistema ferroviario. El líder del PP ha responsabilizado al Ejecutivo de la tragedia, y no solo al ministro de Transportes, Óscar Puente, que este viernes ha descartado dimitir, sino también al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Quien ha faltado a su deber de gestionar con seriedad el Ministerio de Transportes tiene que cargar con ello. Ahora bien, quien lo ha nombrado y lo ha mantenido, con más motivo”, ha acusado el líder popular. “Si no dimiten ellos, les dimitiremos en las urnas”.

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Algunos dirigentes de la cúpula del Partido Popular no podían contener las lágrimas tras la confirmación este jueves, 30 horas después del accidente, de que la exministra Fátima Báñez era una de las víctimas mortales de la tragedia ferroviaria de Urda. La familia de la exdirigente del PP tuvo que afrontar una espera agónica hasta que los bomberos consiguieron recuperar su cuerpo de los restos de los vagones siniestrados, lo que retrasó su identificación y añadió todavía más impacto emocional a la noticia de su muerte entre sus allegados en el PP, que eran muchos. Báñez era una figura muy querida en el partido y su pérdida ha provocado una conmoción en el PP que explica también el tono contenido ante la catástrofe, según transmiten en la cúpula, pese a la furia que recorre a las filas populares contra el Gobierno. Génova ya había decidido, en todo caso, respetar el luto oficial y Alberto Núñez Feijóo se mantuvo este jueves, un día después del accidente, en un perfil institucional sin pedir dimisiones, aunque sí reclamó que se asuman responsabilidades políticas antes de la investigación. En el PP los ánimos están muy caldeados y la reflexión interna es que, superado el luto, se apuntará a Sánchez. “Con la dimisión de Puente no basta”, advierte un dirigente.

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Alberto Núñez Feijóo eleva el tono y exige “responsabilidades políticas” por el accidente ferroviario de Urda, que deja de momento 69 fallecidos y alrededor de 200 personas que resultaron heridas, tan solo nueve meses después de la tragedia de Adamuz (46 víctimas mortales y 292 heridos). El líder de la oposición no ha pedido explícitamente la dimisión o cese de Óscar Puente como ministro de Transportes, pero ha recalcado que la asunción de responsabilidades no puede demorarse. “Yo sé lo que haría si fuera el presidente del Gobierno. Las responsabilidades políticas no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral”, ha aseverado en el municipio de Urda después de su visita al Puesto de Mando Avanzado levantado en la zona cero de la catástrofe, que se encuentra a unos 12 kilómetros de la localidad de 2.500 habitantes gobernada por el PP.

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El líder del PP se ha desplazado este jueves a la localidad toledana de Urda para conocer de primera mano el epicentro del terrible accidente ferroviario con un saldo de 69 fallecidos. Allí ha visitado el puesto de mando avanzado donde se ha reunido con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, al que ya telefoneó el pasado miércoles, y con Manuel Galán, el alcalde de la localidad que se volcó en asistir a los heridos en las primeras horas del accidente.
A estas horas nadie del Ejecutivo se ha puesto en contacto con el líder del primer partido de la oposición, según ha revelado el propio Alberto Núñez Feijóo en unas breves declaraciones ante la prensa. A cambio "he sido atendido muy cordialmente por Page y yo se lo agradezco mucho". Ha sido el presidente autonómico socialista el que le ha informado de las circunstancias de la tragedia dente en una cita a la que también asistían el delegado del gobierno, José Pablo Sabrido, y los responsables de Protección Civil.
En declaraciones a la prensa y sin abandonar unn tono institucional, Feijóo, no ha querido explicitar una petición de dimisión del ministro Óscar Puente, pero sí ha apelado a que las "responsabilidades políticas no son opcionales sino imprescindibles desde el punto de vista ético y moral". Al hilo de esta reflexión, defiende que la política "no consiste en descalificar, en hablar, sino en hacer". Y para ejercer un cargo "se necesitan experiencia, gestión y rigor", todo una carga de profundidad contra el titular de Transportes. Por tanto, ha proseguido, "los nombramientos tienen que hacerse a personas que tengan trazabilidad y experiencia, que se llegue aprendido". Ante las insistencia de las preguntas respecto a si Puente debe dejar su cargo, Feijóo señala que "yo sé lo que haría, primero en el nombramiento; segundo, durante la ejecución, y tercero con los accidentes reiterados" de la alta velocidad.
Tras apelar la "cabeza fría" y al respeto a los fallecidos, ha insistido en que "o te rodeas de gente que sabe o te pasan cosas como esta", de modo que la "gestión rigurosa y la experiencia contrastada, volverán sin duda porque es imprescindible para nuestro país". "Más de cien muertos en dos accidentes en ocho meses y en el mismo corredor ferroviario conlleva un cuestionamiento. Los españoles necesitan respuestas y se preguntan qué pasa en la alta velocidad", ha subrayado.
Acompañado del líder del PP castellanomanchego, Paco Núñez, ha informado que se mantiene en contacto con antiguos cargos de Renfe, Adif y Fomento "para establecer una serie de conclusiones". También con el accidente de Adamuz pusieron en marcha este 'consejo de expertos' para analizar las causas de aquel accidente.
La ex ministra de Empleo y Seguridad Social Fátima Báñez es una de las desaparecidas del cruento accidente de Urda (Toledo) que ha dejado un reguero casi setenta muertos. La lógica confusión de las primeras horas, la imposibilidad de recabar información de los familiares, amigos y compañeros que iban en los trenes siniestrados, firman las horas más amargas de todos aquellos que quieren saber de los suyos. Una de esas familias es la de Báñez, cuyo esposo, Jaime Alonso, y una de sus hijas se trasladaron a la zona del accidente. A esta hora, todavía no ha habido confirmación oficial sobre la situación de la ex ministra a pesar de que varias informaciones apuntaban a un desenlace fatal.
La familia más directa se aferraba a la esperanza de que, a pesar de ir en uno de los vagones más afectados por la colisión, el número 1, entraba dentro de lo probable que su móvil hubiera quedado inutilizado por el choque en una zona, además, de muy mala cobertura. De ahí la enorme dificultad para poder contactar con ella, lo que hacía albergar la fe respecto a que no formara parte del trágico recuento de fallecidos.
A la inquietud de la familia se sumaba la de los amigos que tejió durante su etapa de ministra en los gobiernos de Mariano Rajoy, como la entonces vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, y todo aquel grupo que conformaban, entre otros, Alfonso Alonso, José Luis Ayllón, los hermanos Nadal, Álvaro y Alberto, o Íñigo de la Serna. De hecho, Báñez hubiera sido la secretaria general del PP de haber ganado Sáenz de Santamaría el traumático congreso extraordinario del PP de 2018.
Accesible y amable, una de sus técnicas de negociación era trufar de bromas el tenso diálogo con los sindicatos
También la CEOE y sus organizaciones territoriales estuvieron durante todo el día de ayer cruzándose mensajes, impactados tras saber que viajaba en el Iryo siniestrado. De hecho, la ahora presidenta de la Fundación de la patronal iba a Sevilla para participar en el Día de la Empresa. La hacedora de la reforma laboral de la 'era Rajoy' tuvo una relación intensa y no siempre fácil con UGT y Comisiones Obreras. Accesible y amable, explicaba que una de sus técnicas de negociación era trufar de bromas el tenso diálogo con las organizaciones sindicales para relajar un poco el ambiente lo que les dejaba, decía, algo descolocados.
Alberto Núñez Feijóo: "No hay angustia comparable a esa espera. La sentimos en carne propia porque también la hemos sufrido. Saben que me refiero a la exministra Fátima Báñez, de quien todavía no tenemos noticias confirmadas". pic.twitter.com/qwMmp0KUGl
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) October 28, 2026
Alberto Núñez Feijóo canceló -como el resto de los candidatos, salvo Santiago Abascal-, su agenda electoral para seguir desde su despacho en la calle Génova el minuto a minuto de la catástrofe e intentar recabar información de la ex ministra. En una declaración institucional admitió que "no hay angustia comparable a esa espera. La sentimos en carne propia porque también la hemos sufrido. Saben que me refiero a la ex ministra Fátima Báñez, de quien todavía no tenemos noticias confirmadas". Aunque dejó la política en 2018 y nunca quiso volver a primer línea a pesar de los distintos cantos de sirena que recibió, el líder del PP la ‘fichó’ para el equipo económico de la fundación popular, Reformismo21, destinado a hacer papeles y propuestas para el primer partido de la oposición.
Tellado dio instrucciones para que no se hicieran declaraciones "más allá del acompañamiento en su dolor a las familias"
Originaria de Huelva y siempre muy vinculada al partido en Andalucía, donde inició sus primeros pasos en política, la consternación del PP andaluz era más que palpable. Su "amigo y compañero" Juanma Moreno aludió ayer también a ese terrible compás de espera. "Fátima Báñez -dijo- es una andaluza más entre esas personas de las que no tenemos noticias todavía. Y este sufrimiento de no saber de ella me duele especialmente porque se subió a ese tren para estar con nosotros en un acto".
Tras la declaración institucional de Feijóo, desde el PP revelaron que el director de campaña y secretario general del partido, Miguel Tellado, dio instrucciones a toda la organización para que no se hicieran declaraciones "más allá del acompañamiento en su dolor a las familias de las víctimas y de solidaridad ante lo sucedido". Un dolor que también toca a la familia popular.
La campaña ha dado un vuelco. La tragedia ferroviaria de Toledo ha irrumpido como un cisne negro en la precampaña electoral cambiándolo todo. El accidente, que dejó al menos 69 fallecidos y 77 heridos, el segundo mortal en la alta velocidad española en apenas nueve meses, ha dado una sacudida al tablero cuando faltan solo 31 días para las elecciones generales del 29 de noviembre. Nada será igual ya después del siniestro, admiten en las cúpulas de todos los partidos políticos, obligados a recalcular sus estrategias y sus agendas para adaptarse a la catástrofe. El Gobierno, el principal responsable de la red ferroviaria, está en shock por una tragedia que se le sitúa en el peor escenario político posible en plena contienda electoral y que pone en el punto de mira al ministro de Transportes, aunque Pedro Sánchez mantiene de momento el apoyo a Óscar Puente. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, mantuvo ayer un tono institucional y evitó pedir dimisiones por respeto a las víctimas, pero la presión irá en aumento. Vox se lanzó al ataque señalando a Sánchez como responsable y hasta Frente Amplio endureció el tono pidiendo responsabilidades políticas.

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