El gigante mundial del intercambio de criptomonedas Binance ha suspendido de forma temporal las retiradas de fondos tras sufrir un hackeo histórico cifrado en torno a los 6.300 millones de dólares, un grave incidente de seguridad que ya ha provocado el desplome inmediato de los principales valores en los mercados internacionales y ha obligado a intervenir de urgencia a las principales autoridades del sector.
Una brecha informática a través del equipo portátil de un ingeniero
La plataforma de intercambio de criptomonedas más grande del mundo ha confirmado este jueves que mantiene congelados 3.000 millones de dólares en criptoactivos mientras avanza una investigación interna que apunta directamente a una brecha de seguridad originada en el ordenador portátil de un ingeniero de DevOps. Según ha explicado la propia compañía, este dispositivo informático habría actuado como la puerta de entrada para que un actor desconocido accediera a un contenedor de servicio y ejecutara transacciones de retiro no autorizadas en diez cadenas de bloques distintas. Por su parte, el director ejecutivo de la firma de inteligencia blockchain Arkham, Miguel Morel, ha señalado que los datos indican que miles de millones de dólares habrían sido sustraídos a partir de las 16:30 horas del este de Estados Unidos.
Ante la magnitud del suceso, catalogado por la firma Chainalysis como el mayor robo de criptomonedas jamás registrado, la cofundadora de Binance, Yi He, ha querido lanzar un mensaje de calma institucional al asegurar que la empresa "cubrirá todas las pérdidas derivadas del hackeo" y confía en restablecer los servicios de retirada en un plazo aproximado de 48 horas. Paralelamente, la firma estadounidense de análisis blockchain TRM Labs ha atribuido oficialmente la autoría de esta operación al grupo de hackers norcoreanos TraderTraitor, señalando que la mayor parte de la extracción masiva se completó en apenas veinte minutos. En paralelo a estos acontecimientos, emisores de monedas estables como Tether y Circle han procedido a bloquear de forma preventiva cerca de 1.570 millones y 800 millones de dólares respectivamente en activos vinculados al ataque.
Estremecedor impacto bursátil y desplome generalizado del mercado
El sobresalto en la seguridad informática de la plataforma se ha dejado sentir de inmediato durante las primeras operaciones financieras en Asia, arrastrando a la baja las cotizaciones de los principales activos digitales del ecosistema. El bitcoin ha registrado un retroceso de alrededor del 3% hasta situarse en los 77.400 dólares, marcando su nivel más bajo en seis semanas, mientras que el ether ha descendido cerca de un 2% para tocar un mínimo de dos meses en 2.238,76 dólares. Asimismo, el token nativo BNB ha sufrido una caída superior al 8% en las últimas veinticuatro horas, cotizando en los 694 dólares según los datos aportados por el agregador de mercado CoinGecko.
Las repercusiones de este inusual episodio también han alcanzado a otros actores bursátiles de Wall Street, donde las acciones de la plataforma competidora Coinbase Global han retrocedido un 4,8% y los títulos de Strategy han caído cerca de un 6% durante la sesión extendida en Estados Unidos. Este revés financiero coincide además con un contexto de creciente vulnerabilidad en la ciberseguridad financiera global, evidenciado por los 2.900 millones de dólares sustraídos a lo largo de 2025 en cerca de 150 ataques y por la reciente suspensión temporal de operaciones sufrida este mismo jueves por la plataforma de mercados de predicción Polymarket tras otro incidente informático ajeno.
Más allá del maquinista del AVE, Antonio Acedo, y de la exministra Fátima Báñez, la tragedia ferroviaria de Toledo se ha cobrado la vida de, por el momento, otras 67 personas. El que sigue es un pequeño homenaje a parte de los que perecieron -en representación de todos los fallecidos- y un llamamiento a la esperanza para algunos otros de los que, hoy, todavía se desconoce qué ha sido de ellos:
El B-52 Stratofortress lleva más de siete décadas formando parte de la aviación militar estadounidense, pero está lejos de retirarse. La Fuerza Aérea de Estados Unidos continúa invirtiendo en su modernización para mantenerlo como plataforma de ataque de largo alcance y ampliar el armamento que puede transportar.
Uno de los avances más recientes es el impulso al AGM-183A ARRW (Air-Launched Rapid Response Weapon), un misil hipersónico desarrollado por Lockheed Martin. El 27 de octubre de 2026, la compañía anunció un contrato de producción por valor de 694 millones de dólares, un paso importante después de años de desarrollo y pruebas. La decisión no significa, sin embargo, que todos los misiles estén ya entregados ni que el sistema haya alcanzado plena capacidad operativa.
ARRW: un misil que supera cinco veces la velocidad del sonido
El ARRW está diseñado para superar Mach 5, es decir, cinco veces la velocidad del sonido. Su sistema de propulsión acelera el vehículo hasta alcanzar velocidades hipersónicas y después libera un planeador capaz de continuar el vuelo hacia su objetivo.
Esta arquitectura busca permitir ataques de largo alcance en plazos reducidos y complicar la respuesta de las defensas enemigas. La combinación de velocidad y trayectoria de planeo puede reducir el tiempo disponible para detectar y responder al ataque, aunque la eficacia real depende de factores como la precisión, la trayectoria y las capacidades defensivas del adversario.
El contrato adjudicado a Lockheed Martin marca el paso del programa hacia la fabricación. La empresa también ha iniciado la ampliación de sus instalaciones en Troy, Alabama, con 47.000 pies cuadrados adicionales de espacio industrial para producir el sistema. La compañía prevé utilizar automatización, robótica y tecnologías digitales para aumentar la capacidad de fabricación.
Por motivos de seguridad operativa, la Fuerza Aérea no ha divulgado públicamente el número de misiles contratados ni un calendario detallado de entregas.
El B-52 se moderniza para seguir volando durante décadas
El B-52 realizó su primer vuelo en 1952 y entró en servicio ese mismo año. A pesar de su antigüedad, su gran capacidad de carga y su autonomía lo mantienen como una plataforma relevante para misiones estratégicas. Los planes estadounidenses contemplan prolongar su vida operativa hasta mediados de siglo y más allá.
La modernización incluye nuevos motores Rolls-Royce F130, una actualización del radar y mejoras en los sistemas eléctricos, de comunicaciones y de navegación. El futuro modelo B-52J pretende ofrecer una mayor fiabilidad y facilitar la integración de armamento moderno.
El ARRW no es la única arma avanzada contemplada para esta plataforma. El bombardero también participa en los trabajos relacionados con otros sistemas de largo alcance, mientras continúa desempeñando misiones convencionales y estratégicas.
La combinación de una aeronave veterana con armamento nuevo permitiría a Estados Unidos mantener una plataforma de gran carga útil sin depender exclusivamente de bombarderos de nueva generación. No obstante, el impacto del ARRW dependerá de su producción, de las pruebas pendientes y de cuándo pueda desplegarse de forma operativa.
La alta velocidad ha vuelto a generar una nueva tragedia. Ayer, 28 de octubre de 2026, se produjo la segunda catástrofe ferroviaria del país en lo que va de año. La colisión entre un AVE y un Iryo a la altura de Urda (Toledo), se ha cobrado, al menos, 69 vidas y ha dejado centenas de heridos.
En estos momentos, es congruente cuestionarse si el tren es el medio de transporte más seguro, dadas las circunstancias en las que nos encontramos. Ya lo expresó el economista Juan Ramón Rallo cuando explicaba que "Vuelos cortos, no. Alta frecuencia de trenes, tampoco. Desplazamiento con el coche particular por carretera, menos todavía. Exactamente, ¿Qué modelo de transporte resiliente a vuestra incompetencia estáis proponiendo para un país con cada vez más población e infraestructuras más degradadas?".
¿Qué medio transporte registra más accidentes al año?
Aunque pueda sorprender a muchos, el avión es el medio de transporte que menos accidentes reporta. Paradójicamente, la probabilidad de morir en las alturas es minúscula, 1 entre 8.000.000. En otras palabras, si una persona volase los 365 días, tardaría 21 millones de años en sufrir un accidente, según las estadísticas.
Cuando se produce un accidente en un avión comercial, el episodio suele ser tan mediático que asociamos este medio de transporte a la inseguridad. Además, la mayoría de accidentes aéreos que se registran ocurren en pequeñas aeronaves privadas.
El autobús es otra de las opciones más seguras para desplazarse. Aunque circula por carretera, un medio muy transitado por todo tipo de vehículos, cuenta con conductores experimentados y una tecnología que se ha sofisticado notablemente con los años, como el uso obligatorio de cinturón o el frenado de emergencia. En 2023, por segunda vez consecutiva, sólo se contabilizó una única víctima mortal a bordo de autobús, por lo que el riesgo de siniestro se mantiene en niveles mínimos.
El tren por su parte junto con el avión lideran los datos de la UE, donde se han llegado a equiparar alrededor de 0,035 muertes por cada 100 millones de pasajeros-kilómetro. La alta velocidad española transportó 44,5 millones de viajeros en 2025; entre 2014 y 2025 no se habían registrado accidentes mortales en alta velocidad antes de los siniestros de 2026.
Todavía falta un análisis más en profundidad tras los dos accidentes ocurridos este año, el de Adamuz en enero y ahora el de Urda en Octubre. Sin embargo, a priori la opción más segura es el avión, el autobús en caso de trayectos cortos y el tren en caso de medias distancias por el momento. En cuanto se actualicen los datos esta información puede variar.
¿Cómo se mide la seguridad en cada medio de transporte?
La comparación más justa requiere una misma unidad de exposición, normalmente: Riesgo = fallecidos /pasajeros-kilómetros. Se puede medir mediante indicadores que relacionan el número de víctimas con la exposición al riesgo: desplazamientos realizados, kilómetros recorridos por los vehículos y población. Sin embargo, sus estadísticas se centran en la seguridad vial y no ofrecen por sí solas una comparación integral entre tren, avión y autobús.
El indicador más visible es el número de víctimas mortales. Otra métrica habitual es el número de fallecidos por cada 100 millones de vehículos-kilómetro, que ajusta el riesgo a la distancia efectivamente recorrida. La Dirección General de Tráfico por ejemplo, emplea el índice de letalidad, definido como el número de personas fallecidas por cada 100 víctimas; este dato permite distinguir entre muchos accidentes leves y pocos accidentes muy graves.
Octubre está a punto de pasar página y muchos de los lectores que nos siguen cada día se estarán preguntando si sigue habiendo chollos que merezcan la pena antes de que llegue el mes por antonomasia del comercio electrónico: noviembre. Y el huracán de precios bajos que lo acompaña con motivo de Black Friday. Y hemos de decir que sí los hay. A continuación, os dejamos una selección que no dejará indiferente a nadie: no solo por sus exiguos precios debido a unas ofertas muy potentes —con ahorros, en algún caso, que alcanzan los 100 euros— también por la gran popularidad de los superventas seleccionados.
Falta de personal y una fuerte presión sobre los hombros de los operarios en horas pico de tráfico. Son dos de las quejas recurrentes de los sindicatos al referirse al Puesto de Mando y Centro de Regulación y Control (CRC) que el gestor de la infraestructura ferroviaria Adif tiene junto a la estación madrileña de Atocha. En él trabajan un centenar de personas en torno a Da Vinci, uno de los sistemas de vigilancia de la red ferroviaria más avanzados de Europa. Desde sus pantallas se monitoriza el control de tráfico centralizado, las comunicaciones fijas y GSMR, la señalización, sistemas de seguridad, sistemas de planificación y regulación del tráfico, videovigilancia y control de las estaciones. Hasta ahora, un motivo de orgullo para la compañía dependiente del Ministerio de Transportes, pero es aquí donde se fragua la cadena de órdenes inconexas que acaban el miércoles en tragedia, con el choque de dos trenes y al menos 69 víctimas, en la localidad toledana de Urda.
Hope es un espectáculo bestial. En este caso, de trepidante y furiosa acción ante la amenaza aniquiladora de unos seres muy extraños. El título no hace alusión a ninguna esperanza, sino al nombre del pueblo que un día amanece literalmente patas arriba cuando una fuerza ingobernable lo destruye todo. La primera hora de Hope, que empieza con el jefe de policía local a pocos kilómetros del pueblo examinando a una res destrozada por las garras de un animal desconocido, es una delirante persecución sin respiro dentro del laberinto de calles, tiendas, oficinas y mercados del pueblo destruido. Un ejemplo asombroso del arte del exceso.
Función de noche, obra maestra de Josefina Molina, sobrevuela como algo más que un fetiche cinéfilo la ópera prima de Javier Giner, autor de la serie autobiográfica Yo, adicto.Si en aquella película de principios de los ochenta —también con el teatro de fondo y también con el cine de John Cassavetes en su espíritu—, asistíamos al doloroso ajuste de cuentas de un matrimonio separado, el ajuste de Giner ocurre en solitario, sin posibilidad de réplica, ante el espejo roto de dos vidas bifurcadas en una misma ciudad, Bilbao.
La autora del excepcional ensayo 'El jardín contra el tiempo' publica una novela ambientada en la Roma de Cinecittà que remarca los paralelismos entre 'Saló' y 'Casanova' de Fellini
Pedro Almodóvar: “La inteligencia artificial es un peligro, pero nunca podrá escribir 'Hable con ella'”
A mediados de los años 70 del siglo pasado, Italia era un hervidero de creatividad cinematográfica. Los directores que han pasado a la historia rodaron durante aquella época algunas de sus mejores películas. Y algunos murieron asesinados, como en el caso de Pier Paolo Pasolini. Él es uno de los objetos de interés de Olivia Laing, que ha incluido dicho suceso en la trama de su segunda novela El libro de la plata, que la editorial Alpha Decay acaba de publicar en España traducida por Albert Fuentes.
Laing ha ambientado su libro en aquel momento para mostrar el ambiente efervescente de aquel sector dentro de Italia, pero también para advertir de lo que puede suceder en la actualidad. Quien se adentre en el libro conocerá a Nicholas –el único personaje inventado–, un joven inglés que comienza una relación con Danilo Donati, el reputado diseñador de vestuario y escenógrafo. En ese momento, él trabaja con Federico Fellini en Casanova, que se graba en los estudios de Cinecittà en Roma y su amante se convierte en aprendiz.
Gracias a esas enseñanzas, el británico descubre que la belleza puede ser una ilusión creada con recortes de cartón e ingredientes cotidianos como la sal o el azúcar. Y también que no todo es lo que parece. Como él mismo, que guarda un secreto que acerca la trama al thriller, aunque el libro no termine de serlo. Su periplo continúa hasta Venecia, donde Pasolini rueda la que será su última película, Saló o los 120 días de Sodoma.
“Danilo era un verdadero artista, increíblemente ingenioso, un coleccionista ecléctico —una especie de urraca que reunía todo tipo de objetos— y un visionario”, sostiene Laing. Sin embargo, su nombre no dice nada para una parte importante del público, pese a su importancia en las producciones. Pero eso no quiere decir que no fuese afamado en su entorno laboral y, de hecho, Laing quiso huir de la imagen de genio solitario, que le parece muy aburrida. En su novela, recreó cómo era su método, que era muy colaborativo tanto en el set como en su taller. “Fellini definía su forma de trabajar como ‘un cine de papel y tijeras'. Es un arte hecho a mano, fruto del trabajo conjunto de personas en una misma sala”, comenta a elDiario.es. Según su visión, en una época en la que la inteligencia artificial ha convertido la creación humana en algo “atomizado y alienante”, es una alegría recuperar esa forma de producir.
Laing tuvo la idea de la novela mucho antes de empezar a escribirla, concretamente mientras navegaba en un taxi acuático en Venecia. Y con la trama le llegó también el título: “Plata por el cine –que en inglés decimos ‘pantalla de plata’—, pero también ‘plata’ por las ilusiones, los espejos, los reflejos y los sueños”, desarrolla. Realizó muchos viajes a Roma y a Venecia desde Reino Unido para investigar y llegó a visitar incluso Cinecittà. Recopilaba la información que necesitaba en un cuaderno y, cuando llegó septiembre de 2024, se sentó y escribió el libro de rápidamente. Terminó antes de que acabase el otoño.
“Fue una experiencia ideal: podía salir a pasear por los jardines de Villa Borghese, igual que hace Nicholas, o acercarme al Tíber para observar qué color tenía ese día”, explica. Además, tuvo la oportunidad de estudiar el vestuario de Danilo Donati, que se encuentra en el barrio romano del Trastévere, y poco a poco, captó cómo era la ciudad en su época. Define la experiencia como “una forma de trabajar magnífica” y, según lo relata, no cabe demasiada duda.
Entre tanta figura italiana, Laing necesitaba un personaje que observara esa realidad desde un punto de vista ajeno a la idiosincrasia del país. De ahí sale Nicholas, que desde las primeras páginas se sabe que huye de algo con pinta de ser, como poco, complicado. “Me interesaba mucho la idea de una persona sumamente bella que irrumpe en la vida de los demás; es aceptada de inmediato, pero, a su paso, siembra el caos”, declara. Cuando se puso manos a la obra, se imaginó un personaje al estilo de El talento de Mr. Ripley, pero el suyo no es manipulador ni cruel. “Nicholas resulta ser una persona bondadosa, aunque profundamente herida y muy joven. Su ceguera es su mayor defecto: no percibe cuándo lo están manipulando y es incapaz de ver el peligro hasta que ya es demasiado tarde”, manifiesta.
Su relación con Pasolini
La primera página de esta segunda novela de Laing está precedida de una cita de Federico Fellini: “Maquillarse es una derivación de nuestra modernidad. Así, lo soy todo y no soy nada. Soy lo que me invento”. Es un trasunto de definición de su personalidad, que la escritora –que se identifica como trans y no-binaria– considera como “el gran soñador, el poeta del deseo humano”. Le encantan sus películas aunque Casanova, que es la que se rueda en el libro, no es su preferida. Aun así, le resulta fascinante porque el realizador “se enfrenta a su propia relación con la seducción. Él percibe el vacío de ese estilo de vida, y la película es, a la vez, bellísima y está impregnada de una profunda repulsión”.
Curiosamente, esa cinta se rodó a la vez que Saló, de Pasolini. A Laing este detalle le parece muy interesante porque ambas “observan con horror la figura del libertino. Vivimos en la era del movimiento Me Too, con un sinfín de relatos sobre violencia sexual —desde el caso Epstein hasta el de Giséle Pelicot—, lo que convierte a ambas películas en obras más importantes y relevantes que nunca”. Además, hay una teoría sobre el asesinato de Pasolini que gira en torno al robo de las bobinas de dicha película y Laing descubrió que también habían desaparecido las de Casanova y que parte del equipo técnico había trabajado en las dos. Ahí, la autora se dio cuenta de que había encontrado el escenario de su novela.
Sin embargo, las dos cintas no tienen nada que ver entre sí ni en su parte visual ni en la forma de expresar las ideas que contienen. Saló es una adaptación libre de Los 120 días de Sodoma del marqués de Sade. Ambientada en los años finales del frente italiano de la Segunda Guerra Mundial, está cargada de violencia, sexo explícito y hasta consumo de heces. Obviamente, tuvo una recepción que osciló entre el escándalo y el aplauso, con más peso en la primera parte de la balanza. El director estaba en el punto de mira de la extrema derecha de su país por sus posicionamientos políticos y murió asesinado en Ostia en 1975. Aunque en aquel entonces se dijo que lo había matado un joven trabajador sexual al que conoció en un prostíbulo en Roma, lo más convincente es que fueron sus enemigos quienes terminaron con él.
“Él escribía sobre la corrupción y el auge del fascismo en Italia. Matarlo de esa manera supuso un doble asesinato: acabó con su vida, pero también destruyó su reputación. En realidad, enterró las advertencias que él estaba lanzando”, apunta Laing, que también firmó un artículo sobre el tema en The Guardian. Pero tampoco quería que su libro se centrase en este suceso, sino que fuese un personaje secundario “dentro de una historia de amor ficticia entre dos hombres. Solo al final del libro Pasolini pasa a ocupar el centro de la escena”.
El director cinematográfico advirtió antes de su muerte de la vuelta del fascismo. Cualquiera que tenga un mínimo conocimiento de la situación de la política actual, puede darse cuenta de que el italiano tuvo algo de oráculo. “Creo que él previó el tipo de auge de la derecha que estamos presenciando a nivel mundial en la actualidad”, reconoce Laing, que considera que Saló fue su advertencia sobre lo que podría suceder en una situación así. “Especialmente sobre los terribles peligros de la aquiescencia y la complicidad. Considero que los colaboradores y las víctimas —que parecen caminar sonámbulas— que aparecen en esa película tienen precisamente la función de alertarnos sobre esto”, remarca. El filme se tachó de pornográfico, en lugar de como una llamada a la acción y a la resistencia.
Una forma clara de hacer las cosas
Construir un libro sobre un tema o personalidad que le interesa en ese momento de la vida es un modus operandi de Laing. Al repasar su bibliografía, en su mayoría títulos de no ficción, se encuentran ensayos como La ciudad solitaria: Aventuras en el arte de estar solo (Capitán Swing, 2016. Traducción de Catalina Martínez Muñoz), que elaboró cuando se mudó a Nueva York y sintió la sensación en carne propia. En El viaje a Echo Spring (Paidós, 2024. Traducción de Nuria de la Rosa Regot) indaga en la relación de los procesos creativos de grandes escritores norteamericanos con el alcohol, impelida por el alcoholismo de su padre. Y, también en 2024, se inspiró en la restauración de su propio jardín para intentar responder a la pregunta de si aún es posible vivir en un edén a lo largo de El jardín contra el tiempo. En busca de un paraíso común (Capitán Swing, 2024. Traducción de Lucía Barahona).
Su primera novela fue Crudo (Alpha Decay, 2019. Traducción de Albert Fuentes), con la que llegó al público de forma masiva. De hecho, formó parte de la lista de los 100 mejores libros del año del New York Times en la que, aunque parezca larga, no es tan fácil entrar. La protagonista es Kathy, una mujer de 40 años que está a punto de casarse. Pero en lugar de estar feliz, está muy preocupada por la situación política del momento –fue la época del primer mandato de Donald Trump y del Brexit– y se plantea si tiene sentido seguir adelante con sus planes de matrimonio.
Una duda que podría volver a surgirle a día de hoy –al fin y al cabo, Donald Trump vuelve a estar ahí– incluso con más potencia si se rememora lo que predijo Pasolini. “Él vio el regreso del fascismo mucho antes que nadie. Comprendió que, cuando volviera no tendría la forma de nazis con botas militares; vio que se fusionaría con el consumismo y el capitalismo, y que tendría efectos devastadores en el medio ambiente, la cultura y la sociedad. Comprendió que sería, a la vez, banal y brutal”, concluye Laing.
Tras tres subidas consecutivas, el euríbor cae ligeramente en octubre y cierra el mes en torno al 3,23%, por debajo del 3,247% registrado en septiembre. Sin embargo, este descenso no supondrá una rebaja en las cuotas de las hipotecas variables de quienes tengan que revisarlas en noviembre. Al contrario, los que tengan revisión anual verán cómo sus mensualidades aumentan una media de 100 euros, lo que supone unos 1.200 euros más al año. Por su parte, quienes tengan una revisión semestral de su préstamo verán incrementada su cuota en unos 46 euros mensuales, lo que equivale a 278 euros al semestre, según los cálculos del comparador Kelisto.es.
El índice de referencia con el que se calculan los intereses de las hipotecas variables ha frenado la remontada que experimentó entre julio y septiembre, mes que cerró en el 3.247%, lo que supone 0,012 puntos porcentuales por encima del cierre de octubre. A pesar de este descenso, el euríbor termina octubre con 1,048 puntos por encima del mismo mes de 2025, cuando cerró en el 2,187%, por lo que subirán las cuotas de las hipotecas.
Miquel Riera, analista hipotecario del comparador financiero HelpMyCash.com, explica cómo funciona este mecanismo: “El interés de las hipotecas se revisa cada seis o 12 meses, a contar desde la firma de la escritura. Al llegar la fecha señalada, si el euríbor ha subido respecto a la anterior actualización, el tipo aplicado subirá y las cuotas se encarecerán, y si ha bajado, las mensualidades cobradas a partir de entonces serán más baratas”.
Así, la media mensual del euríbor en octubre, situada en torno al 3,23%, será inferior a la del mes anterior, pero notablemente superior a la registrada hace un año y hace seis meses: el 2,187% y el 2,747%, respectivamente. En consecuencia, “las hipotecas variables con revisión anual o semestral en noviembre pasarán a tener unas cuotas sensiblemente más caras”, indica Riera.
Previsiones al alza
La evolución diaria del índice en los últimos días de octubre apunta a una nueva remontada. Pasó del 3,177% el 6 de octubre al 3,308% el día 29, una trayectoria que alimenta las previsiones de nuevas subidas.
“La leve caída del euríbor en octubre es una buena noticia, pero todavía no permite hablar de un cambio de tendencia. El euríbor sigue por encima del 3% y la decisión del Banco Central Europeo (BCE) este jueves de congelar los tipos de interés, junto con sus próximos pasos, serán determinantes para saber cómo puede evolucionar en los siguientes meses”, señala Laura Martínez, directora de Comunicación y portavoz del comparador y asesor hipotecario iAhorro.
La experta estima que “seguramente, el BCE subirá los tipos de interés en diciembre, hasta el 2,75% y, por tanto, el euríbor podría terminar el año por encima del dato actual”.
En la misma línea, Pedro Ruiz, portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.es, considera que la evolución del euríbor en octubre “confirma que se mantendrá por encima del 3% en los próximos meses. El índice parece estabilizarse en torno al 3,2%, después de rebasar esa cifra en tasa diaria durante las últimas 12 sesiones de forma consecutiva”.
A su juicio, esta tendencia pone de manifiesto “la incertidumbre” que sigue dominando las expectativas sobre los tipos de interés, en un contexto en el que las presiones inflacionistas conviven con nuevos riesgos para la estabilidad financiera europea.
La inflación y el crecimiento, los principales detonantes de nuevas subidas
Las próximas decisiones del BCE dependerán, entre otros factores, de la evolución económica de la zona euro y de la inflación, que subió en septiembre hasta el 3,8%. Buena parte de este repunte estaría relacionada con el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Medio, una subida que podría trasladarse de forma generalizada a los precios y los salarios.
En este contexto, “nuestro escenario central sigue siendo que el euríbor se mantenga en niveles elevados durante los próximos meses, aunque con una evolución más irregular de la que anticipábamos en septiembre”, estima Pedro Ruiz.
El portavoz considera que, si la inflación continúa sorprendiendo al alza y el banco central confirma una nueva subida de los tipos antes de finalizar el año, “el euríbor podría acercarse nuevamente al 3,4% o incluso superar puntualmente ese nivel”.
Ruiz insiste en que el ligero descenso de la media de octubre no cambia el diagnóstico de fondo: “El escenario de tipos bajos y descensos sostenidos del euríbor continúa siendo poco probable mientras persistan las tensiones energéticas y la inflación permanezca tan alejada del objetivo del BCE”. Un objetivo que el eurobanco tiene en el 2%.
Un “buen momento” para hipotecarse
Para quienes estén pensando en comprar una vivienda y contratar una hipoteca, este puede ser “un buen momento”, defiende Laura Martínez. Apunta que durante el último trimestre del año algunas entidades intensifican sus ofertas para captar nuevos clientes y cumplir sus objetivos comerciales antes del cierre del ejercicio.
“Esto puede traducirse en condiciones competitivas, aunque las propuestas dependen de cada banco y del perfil de cada solicitante; no significa que todas las hipotecas sean necesariamente más baratas”, reconoce la experta.
Los tipos de interés medios de las hipotecas han evolucionado de forma distinta en lo que va de año según la modalidad de préstamo. En las hipotecas fijas, el tipo de interés nominal (TIN) medio pasó del 1,98% en febrero al 2,44% en septiembre. En las hipotecas mixtas, el tipo medio del tramo fijo alcanzó el 2,48% en agosto y bajó hasta el 2,17% en septiembre.
Martínez explica que estas variaciones responden, en parte, a los movimientos del euríbor. Cuando el indicador sube, las ofertas de hipotecas fijas pueden encarecerse. No obstante, “esto no pasa en la hipoteca mixta, ya que los bancos intentan hacer más atractiva su parte fija para que compense el encarecimiento de la parte variable”.
Director: Christopher Cartagena. Guion: Christopher Cartagena, Joan-Pol Argenter e Imanol Ortiz López. Intérpretes: Claudia Salas, Fariba Sheikhan, Eloy Azorín y Noah Casas. Duración: minutos. España, 2025. Terror.
Disforia: estado de ánimo de tristeza, ansiedad o irritabilidad. ¿Y quién no la padecería en un futuro mediato como este? El mundo se derrumba, una crisis económica a nivel internacional provoca manifestaciones muy violentas, las ciudades son saqueadas y los suicidios, como si fuera una especie de pandemia, se cuentan en el planeta por miles y miles porque «la muerte es una liberación», la única. Esther, con serios problemas mentales, y Tomás, un matrimonio en crisis, escapan con su pequeña hija Say (que esconde tras la máscara de un simio el miedo que siente por la muy inestable situación emocional de la joven) de la destrucción para llegar a una casa de campo, apartada de todo y que compraron en tiempos mejores, para venderla rápidamente y cruzar la frontera hacia Francia al día siguiente.
Pero lo que parecía una huida desesperada y casi necesaria oculta algo: Tomás esconde un terrible secreto que pondrá en peligro la vida de su familia. En medio del caos, este desaparece mientras llega a la propiedad una chica que dice tratarse de la compradora. Una atmósfera ciertamente claustrofóbica, asfixiante, envuelve la interesante y sangrienta opera prima de Christopher Cartagena que, quizá al final, debe hacer algunos malabares para cerra la propuesta. Pero, vaya, un debut que se las trae.
Lo mejor:
El violentísimo duelo, llevado hasta el límite, entre los dos personajes femeninos
Lo peor:
No quiero ni imaginar los traumas que provocará en esta pobre niña todo lo que pasa
Directores: Olivier Nakache, Eric Toledano. Guion: O. Nakache, E. Toledano y Nathalie Hertzberg. Intérpretes: Louis Garrel, Camille Cottin, Pierre Lottin, Simon Boublil. Francia, 2026. Duración: 116 minutos. Comedia
En las paredes, en la radio y en los tocadiscos reinaban The Cure, Georgel Michael, Imagination, Depeche Mode... Los vídeo clubs estaban aún atestados y comenzaba a proliferar los ordenadores, unos armatostes tremendos. Bienvenidos, de nuevo, a los años 80, concretamente, al París de ese tiempo, hasta donde nos llevan Nakache y Toledano, autores, entre otras, de la sobrevalorada «Intocable», esta vez con una comedia que quizá sea ya la mejor de su trayectoria.
Tierna, entrañable, divertida y blanquísima, Vincent, de 13 años, pertenece a una familia de raíces judías y árabes donde el padre disimula malamente que se ha quedado en el paro, la madre intenta escalar puestos en la empresa donde trabaja y su hermano mayor se saca unos buenos francos vendiendo radiocasetes con la mejor música del momento. Vincent comienza a sentir algo distinto por una chica del colegio mientras se plantea preguntas sobre su propia identidad y la película apunta, aunque más tímidamente, a otros asuntos, como la emancipación femenina o la crisis económica que padeció Francia entonces. Pero, sobre todo, «Tiempos de ilusión» es las trastadas de los niños, el baile que ambos adultos se marcan un día de pronto en el salón, el primer beso bajo un cinematográfico aguacero; una encantadora tarde de cine, en fin, al ritmo de cualquier temazo de Duran Duran o, por ejemplo. ¿Se acuerdan, no?
Lo mejor: El reparto, la ambientación y una banda sonora que encantará a muchísimos
Lo peor: Se nota bastante que evita todo el tiempo profundizar en cualquier tema peliagudo
Edvard Munch y [[LINK:TAG|||tag|||6336155059a61a391e0a0edf|||Pablo Picasso]], dos de los más grandes pintores del siglo XX, nunca se conocieron en persona. Jamás coincidieron a pesar de compartir 63 años de vida, desde el nacimiento del malagueño en 1881 hasta la muerte del noruego en 1944. Sin embargo, sí consta tanto la influencia recíproca entre ambos así como la convivencia de sus obras en más de diez exposiciones colectivas, desde la primera vez en la gran muestra de la Sonderbund de Colonia, en 1912, donde el nórdico conoció la obra del español, quien ya sabía de la creación de Munch por sus influencias en Barcelona. Sin embargo, la exposición Munch-Picasso supone la primera vez que ambos artistas se muestran solos, cara a cara, dialogando imaginariamente desde las paredes del Museo Picasso Málaga. «Es como si Picasso invitara a Munch a tomarse una copa de Málaga Virgen en su casa», resumió el director artístico del Museo, Miguel López-Remiro, en la presentación de la muestra –inaugurada por la reina Sonia de Noruega–, que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2027.
La exposición, que cuenta con más de cien obras entre pinturas, grabados y dibujos –con una aportación destacable del Munchmusset Oslo–, está comisariada por la historiadora del arte Paloma Alarcó, para quien la trama del discurso expositivo «explora diálogos imposibles entre dos personalidades dispares que pertenecieron a generaciones y países distintos, tenían estrategias y sensibilidades artísticas divergentes y también formas opuestas de explorar la pintura, pero compartían una similar obsesión por los misterios profundos de la vida, así como intereses comunes a lo largo de sus fecundas carreras».
Y es que, desde una edad temprana, tanto Munch como Picasso manifestaron la convicción de que estaban llamados a transformar el arte de su tiempo. Aunque desarrollaron trayectorias muy diferentes y adoptaron soluciones plásticas a menudo contrapuestas, ambos compartieron una misma voluntad de romper con las convenciones heredadas y adentrarse en territorios expresivos inéditos. Sus obras revelan afinidades sorprendentes que trascienden las diferencias generacionales, culturales y estilísticas. El amor, la muerte, la soledad, la angustia, la sexualidad o la vida moderna son temas recurrentes en los dos monstruos del pincel.
Así, la convergencia de sus producciones artísticas se explica, como argumento más destacado, con la transformación de la figura humana, que en ambos va mucho más allá de una cuestión estética. La deformación, la fragmentación o la distorsión se convierten en recursos para expresar una realidad emocional y existencial compleja. Edvard Munch utilizó la intensidad del color, la vibración de la línea y la fuerza simbólica del paisaje para transmitir sentimientos como la angustia, la soledad, el deseo o la pérdida. «El Grito» es el epítome de ello. Pablo Picasso, por su parte, llevó esta ruptura un paso más allá al descomponer la forma y multiplicar los puntos de vista, convirtiendo la pintura en un espacio de experimentación donde la realidad aparece en constante cambio. En los dos casos, la imagen abandona la representación armónica para convertirse en un escenario de tensión, conflicto y presencia.
Sillas calientes en los centros de control de Adif en la alta velocidad de Atocha y Chamartín, en las que apenas tienen nombre y dueño durante dos años de media, los que tarda un controlador «en quemarse por el estrés, la falta de valoración, las condiciones precarias de trabajo y la presión que ejercen sobre ellos los mandos superiores». En este clima enrarecido, que denuncian a LA RAZÓN tanto empleados de Adif como fuentes sindicales, tiene que trabajar algo más de un centenar de personas que deben cubrir el servicio las 24 horas del día, de los cuales alrededor de una veintena de profesionales trabaja de manera simultánea en cada turno. Una cantidad que apuntan «no es suficiente para cubrir todas las necesidades del servicio». No en vano, fuentes de CSIF denuncian que en el centro de control de Chamartín harían falta 18 operarios más para que la operatividad no se viera afectada, una cifra similar a la que se necesitaría en el centro de Atocha, al que todos los ojos apuntan tras el accidente de dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo). Una carencia «que la mayoría de las veces no se nota por la voluntad y profesionalidad de los trabajadores, que hacen sobreesfuerzos sin ninguna compensación, con unas condiciones de trabajo cada vez más difíciles de soportar», añaden estas fuentes.
El problema es generalizado, tanto en los servicios regionales y de Cercanías como en la alta velocidad, donde la puntualidad se ha convertido en una prioridad que, en determinadas circunstancias, llega a anteponerse a otros criterios esenciales, a la misma altura que la seguridad. Una circunstancia que se ha convertido en un arma de presión sobre las cabezas de los controladores, que muchas veces se ven empujados a forzar la marcha de los convoyes para que cumplan con el horario establecido y evitar el pago de indemnizaciones por retraso. Eso implica que en muchas ocasiones se fuerce incluso la salida de trenes parados en las vías por alguna incidencia –aunque sea en el modo conocido como «marcha a la vista»– con el fin de recuperar los horarios previstos, incluso cuando las circunstancias aconsejarían actuar con mayor cautela.
Esta presión no procede únicamente de las exigencias del propio servicio, sino de los mandos superiores, quienes han instaurado una dinámica que alimenta el malestar entre los trabajadores y plantea interrogantes sobre el equilibrio entre la puntualidad, la gestión de las incidencias y la toma de decisiones en un ámbito tan sensible como la circulación ferroviaria. «La prioridad debe ser garantizar una operación segura, sin que los objetivos económicos condicionen indebidamente las decisiones de los profesionales responsables del tráfico», inciden fuentes internas de Adif. Si a esto se unen las deficientes condiciones laborales, unos salarios no comparables con los controladores aéreos –prácticamente con las mismas atribuciones y responsabilidades– y la falta de reconocimiento acorde con la complejidad de sus funciones y la responsabilidad que asumen en una operativa en la que hay miles de vidas en juego, queda justificada la «huida» de los trabajadores de los centros de control en los últimos años. «La consecuencia es que cada vez es más difícil retener a profesionales con experiencia, lo que obliga a incorporar y formar todo el tiempo a nuevos efectivos sin experiencia», critican fuentes de CSIF.
En este contexto, también está en entredicho el modelo de formación, sobre todo porque los encargados de preparar a los nuevos controladores son la mayoría de las veces los que acaban de completar su propio periodo de prácticas. «La capacitación para una función de semejante responsabilidad requiere experiencia, supervisión y garantías suficientes, no soluciones improvisadas para cubrir las necesidades de personal», insisten desde esta organización.
Por eso, el Sindicato de Circulación Ferroviaria ha denunciado en diferentes ocasiones la falta de inversión en formación «para que las nuevas incorporaciones dispongan de las herramientas necesarias para actuar ante situaciones degradadas. Faltan protocolos actualizados y procedimientos adecuados que permitan prevenir los errores y evitar que toda la responsabilidad recaiga sobre el factor humano».
Medidas insuficientes
Estas son solo algunas de las reivindicaciones que todos los sindicatos llevan haciendo desde hace años ante las distintas direcciones de Adif por la falta de personal. «Solo después del accidente de Adamuz se consiguió ampliar las plazas ofertadas, pero estas incorporaciones tardarán al menos dos años en estar en condiciones de prestar servicio con todas las garantías», reiteran desde SCF.
En este sentido, CSIF ya alertó el pasado septiembre del «exceso en las jornadas de trabajo en Adif de hasta 12 horas diarias y cinco noches seguidas, lo que supone un desgaste extremo en empleados con tareas de alta responsabilidad». Para ello, han vuelto a reclamar «más inversión en el mantenimiento de las infraestructuras y los talleres ferroviarios, así como la revisión y actualización de los protocolos de seguridad y de circulación». También han defendido la necesidad de garantizar el correcto mantenimiento de los trenes y mejorar la red y la capacidad del sistema, y han responsabilizado al ministro de las continuas incidencias en la circulación, entre ellas las interrupciones de los trayectos y los retrasos, ante las que «la única medida de seguridad implementada ha sido la reducción de la velocidad. ¿O es que los trabajadores también son culpables de las incidencias en la circulación, de los parones en los trayectos, de los retrasos en los tiempos de llegada que sufren todos los que cogen un tren desde hace meses?», señala Pedro Poves, portavoz de CSIF.
Para el sindicato SFF-CGT, reforzar la seguridad exige «actuar sobre el conjunto del sistema, en plantillas, formación, mantenimiento, medios, organización del trabajo y coordinación entre todas las personas y empresas que intervienen diariamente en el ferrocarril». En el caso concreto del personal de circulación, recalca que los Centros de Regulación y Control son puestos «de enorme responsabilidad, donde las decisiones se adoptan en tiempo real y con situaciones muy degradadas», por lo que los procesos de relevo generacional y la formación práctica deben ser muy rigurosos, algo que ha quedado demostrado que no se hace.
The Justice Department confirmed in a court filing late Wednesday that FBI and ICE agents will not be deployed as election monitors at polling places on Election Day, but that employees from other federal law enforcement agencies will serve as monitors.
“There will be no Federal Bureau of Investigation or U.S. Immigration and Customs Enforcement employees, much less agents, serving as monitors,” the Justice Department said in a declaration filed with the court. It added that one Customs and Border Protection employee will serve as a monitor on behalf of the Civil Rights Division “pursuant to detail and not as a representative” of the Department of Homeland Security.
The court filing came in response to a lawsuit against the Trump administration filed, in part by the NAACP, to block the Justice Department from deploying federal agents to polling places during the midterm elections.
The Justice Department also said that employees from the Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives, the Drug Enforcement Administration and the Federal Bureau of Prisons “will serve as monitors.” The declaration was filed by Eric Neff, acting chief of the DOJ’s Voting Section, who has previously promoted false claims about the 2020 election.
“It’s not normal for those types of federal officials to serve as monitors,” Justin Levitt, a former DOJ attorney who helped oversee the election monitor program during the Obama administration, told MS NOW. “But they’re still just there only to observe, and can (and will) still be tossed out of the polls if they disrupt or disturb or intimidate.”
The Justice Department’s decision to pull employees from those agencies to act as monitors comes after the department announced in August it would deploy 1,000 federal monitors for the 2026 midterms. The announcement drew concern from Democratic lawmakers in Congress, and voting rights advocates over the scope of the operation and its potential for voter intimidation.
State election officials have told MS NOW that the federal election monitors are not their top concern when it comes to federal interference from the Trump administration. Monitors can be removed from polling sites if they are disruptive, and states determine the level of access federal poll monitors have to observe voting.
Levitt said the Justice Department is likely struggling to get to the 1,000 election monitors promised by Harmeet Dhillon, head of the Civil Rights Division, and is tapping ATF and DEA employees “as an attempt to get warm bodies.”
“Someone promised the boss 1,000 people, and then couldn’t come up with 1,000 people,” he said.
DOJ spokesperson Kiersten Pels previously told MS NOW that no other federal officials or federal law enforcement agents would accompany the DOJ monitors in their deployment at polling places. The election monitors will be DOJ attorneys and criminal prosecutors, the Justice Department told MS NOW.
Dispatching prosecutors as monitors is unusual, as typically only civil attorneys serve in that role.
“Setenta y cuatro compatriotas han muerto y otros tanto han sido heridos en un accidente ferroviario injusto y evitable”, ha comenzado su mitin en Ávila este jueves por la tarde el líder de Vox, Santiago Abascal. En el momento en que hablaba, la cifra oficial de fallecidos se mantenía en 69 y, a falta de determinar sus nacionalidades, se sabe que hay algún extranjero, pero Abascal se ha preguntado por qué no han dimitido todavía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, “Oscar Muerte”, como le ha llamado, después de que “120 españoles” hayan fallecido en accidentes ferroviarios este año.
El presidente de Vox y candidato a la presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, durante un acto público de la formación celebrado este jueves en Ávila.