Manila, 30 oct (Prensa Latina) Filipinas busca hoy fortalecer sus vínculos de defensa con India y Corea del Sur mediante proyectos de modernización militar, seguridad marítima, capacitación e intercambios entre sus fuerzas armadas, informó el Departamento de Defensa Nacional.
Cuando los estadounidenses voten en las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, los europeos esperarán con inquietud los resultados. Es comprensible que, después de casi dos años de abusos del Gobierno de Trump, estén ansiosos por un cambio de rumbo. Un buen resultado de los demócratas transmitirá una señal política importante, incluido el deseo de mejorar las relaciones con los aliados hoy menospreciados. Sin embargo, los europeos harían bien en moderar sus expectativas sobre los cambios que va a haber en la práctica, porque se tardará tiempo en reparar el daño causado.
Indra crece y lo hace a doble dígito. La cotizada del Ibex aumentó un 22% sus ganancias en los primeros nueves meses de 2026 hasta los 355 millones de euros en un periodo que se vio impulsado por los negocios de Defensa y Espacio. En el mismo periodo, la tecnológica duplicó su cartera de pedidos, pasando de los 9.512 hasta los 22.165 millones de euros, según las cuentas publicadas por la compañía, unos meses convulsos en el que Indra recortó puestos de alta dirección.
Con la llegada de la nueva cúpula liderada por Ángel Simón, como presidente no ejecutivo, y Josep María Recasens, como CEO de la compañía, Indra dio un giro en la organización de su dirección y eliminó 6 puestos de alta gerencia. "Aquello era una especie de karaoke meeting", aseguró Recasens en la llamada con los inversores y analistas de los resultados en relación con el recorte de la cúpula.
Por otra parte, el aumento de la cartera de pedidos se vio impulsada principalmente por Defensa (6.909 millones de euros) y por Espacio (4.645 millones de euros), gracias a la consolidación de Hispasat e Hisdesat de 2.722 millones de euros y a los contratos de 1.926 millones de euros por el programa IRIS2; así como por Movilidad y el contrato de Transport for London (605 millones de euros). A media jornada bursátil, Indra sube un 2,3% hasta los 64,6 euros.
En cuanto a los ingresos durante los primeros nueve meses, Indra aumentó sus ingresos hasta septiembre de 2026 un 29%, con todas las divisiones presentando crecimientos en el período: Espacio creció un 372%, Defensa un 100%, AT un 23%, Movilidad el 2% y Minsait un 1%. Por su parte, los ingresos en el tercer trimestre crecieron un 26%, destacando los aumentos del 329% en Espacio, del 95% en Defensa, el 39% en AT y 3% en Movilidad, mientras que Minsait registró una caída del 3%.
En el caso del crecimiento del 95% en Defensa, los ingresos aumentaron "impulsadas por la contribución de los Programas Especiales de Modernización, el negocio de Vehículos Terrestres y los proyectos de radares en Alemania y Ucrania, así como por la buena evolución del segmento de Weapons & Ammunition. Por el contrario, el programa FCAS registró una menor contribución frente al mismo periodo del año anterior", según informó la compañía.
Por su parte, Josep Maria Recasens, consejero delegado de Indra Group, aseguró que "el tercer trimestre confirma la fortaleza de nuestro crecimiento y evidencia el potencial de Espacio como uno de los grandes motores de Indra Group. La contratación vinculada a IRIS2 constituye un hito para la compañía y refuerza nuestra posición para liderar grandes programas tecnológicos e industriales europeos. Estamos avanzando para cumplir nuestros compromisos y consolidando nuestras capacidades de ejecución para garantizar las entregas, a través de la mejora de nuestro modelo operativo para ganar agilidad, eficiencia y capacidad de respuesta".
En definitiva, añadió Recasens, "estamos construyendo una Indra Group más integrada, más industrial y orientada al producto, preparada para convertir el crecimiento de nuestra cartera en resultados sostenibles y creación de valor a largo plazo. Estos avances constituyen una base sólida para el nuevo Plan Estratégico que presentaremos en noviembre y que marcará la próxima etapa de crecimiento y transformación de nuestra corporación.”
El consejero delegado de Indra, Josep Maria Recasens, interviene en la presentación de la nueva fábrica de vehículos militares el miércoles en As Pontes (A Coruña).
Las fragatas 'Navarra' y 'Cristóbal Colón' navegan por el océano Atlántico oriental y el mar Mediterráneo en un despliegue que va más allá de la vigilancia. Su misión también sirve para poner a prueba las capacidades de la Armada, estrechar la cooperación internacional y mostrar el potencial de la industria española.
Según el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), ambos buques participan en la Agrupación Naval Permanente de la OTAN número 2 (SNMG-2), reforzando la presencia, vigilancia y disuasión en los espacios marítimos de interés nacional.
Al frente de este grupo naval se encuentra el capitán de navío Rafael Mira Calvo, comandante de la 41.ª Escuadrilla de Escoltas de la Armada, que ha destacado el papel de las fragatas y, especialmente, de sus tripulaciones en las operaciones internacionales: "Nuestros barcos y dotaciones son unos magníficos embajadores de la marca España".
El despliegue, que comenzó el 24 de septiembre, incluye ejercicios con otras marinas y escalas en puertos europeos, entre ellos Nápoles (Italia) y Split (Croacia). Se prolongará hasta el 2 de noviembre, momento en el que enlazarán con un ejercicio nacional.
El gran valor de la Armada: el factor humano
La operación forma parte de los compromisos internacionales asumidos por España. Durante el despliegue, los buques tendrán la oportunidad de trabajar con unidades de siete países diferentes. "El poder operar y adiestrarnos con nuestros aliados le da, sin duda, un valor extra", ha confesado el comandante.
No obstante, ha subrayado que la aportación española a la OTAN no depende únicamente de sus barcos o de sus sistemas de armas. A su juicio, el factor humano resulta decisivo: "Contamos con unas fragatas y sistemas de armas muy capaces, pero mucho más importante que eso y nuestro mayor valor es la profesionalidad, preparación y calidad humana de nuestras dotaciones".
Las fragatas atracan en Split en apoyo a la industria nacional
La misión de las fragatas no se limita a la mencionada anteriormente. Las escalas en puerto son una herramienta fundamental de la diplomacia de defensa y, por tanto, una parte importante del despliegue, asegura el capitán. "Nos permiten representar a España, mostrar nuestras capacidades, estrechar lazos de amistad con nuestros aliados, así como proyectar la imagen y compromiso de nuestras Fuerzas Armadas y nación en el exterior".
Según informa el EMAD, el 27 de octubre de 2026 ambos buques recalaron en Split. Durante la escala en Croacia, las dotaciones llevaron a cabo actividades de apoyo a la industria nacional, con el objetivo de estrechar lazos para futuras colaboraciones "en el ámbito de desarrollo de capacidades navales, adiestramiento, innovación y cooperación industrial".
Antes de llegar a Split, ambas fragatas recalaron en el puerto italiano de Nápoles. El Estado Mayor de la Defensa ha precisado que ambas estancias han servido de marco para reforzar relaciones con países aliados.
"La vinculación de la industria naval militar con la Armada le ha permitido posicionarse entre las más competitivas del mundo en el diseño y fabricación de buques de guerra y en el desarrollo tecnológico de sistemas navales", zanja.
El Ejército del Aire y del Espacio renovará su arsenal de misiles después de que el Consejo de Ministros aprobase un contrato para adquirir misiles Amraam AIM-120-C8 para "cumplir con los compromisos nacionales e internacionales asumidos por España". De esta forma, los cazas Eurofighter y F18 ampliarán sus capacidades aéreas con estos misiles aire-aire por un presupuesto de 114,4 millones de euros.
Los misiles Amraam, fabricados por el gigante de la defensa estadounidense RTX Corporation, son "el arma de superioridad aérea más sofisticada del mundo", según afirma la misma compañía. El misil puede ser lanzado en cualquier condición meteorológica y más allá de la posibilidad visual del sistema con un alcance de más de 32 kilómetros de distancia. Desarrollado en los años 70 y los años 80 por las extintas Hughes Aircraft y Raytheon (hoy RTX), el misil Amraam tiene una longitud de 3,66 metros y un peso de lanzamiento de más de 150 kilogramos. Con un diámetro de 17,78 centímetros y una envergadura de algo más de 52 centímetros, el proyectil alcanza la velocidad Mach 1, superando la velocidad del sonido.
Con un diseño de unos 386.000 dólares, el misil de origen norteamericano es utilizado en los cazas Eurofighter y F18 del Ejército del Aire y del Espacio de las Fuerzas Armadas. Pero también lo emplea el sistema de defensa antiaérea terrestre NASAMS que dispara estos misiles para interceptar las amenazas aéreas. Pero este misil no solo lo poseen España y Estados Unidos, ya que ha sido adquirido por más de 40 países y se ha impulsado en los aviones F15, F16 Fighting Falcon, F18, F-22 Raptor, Eurofighter, Gripen, Tornado y Harrier.
El Amraam es un misil de doble función, que ofrece flexibilidad operativa tanto en combates aire-aire como en lanzamientos terrestres. En su función aire-aire el misil es capaz de localizar objetivos "rápidamente incluso en los entornos más difíciles". En su función de lanzamiento terrestre, es el arma base del sistema de defensa aérea NASAMS del Ejército de Tierra, "lo que permite a los países utilizar el mismo misil en ambas funciones sin necesidad de modificaciones". Este sistema lo operan el Regimiento de Artillería Antiaérea Nº 73 de Murcia y el Regimiento de Artillería Antiaérea 94 de Las Palmas de Gran Canaria.
Este misil cuenta con un radar activo que le permite operar con menor dependencia del sistema de control de tiro del avión. De hecho, en la fase final del vuelo, el radar del propio misil localiza el objetivo y guía la interceptación. Esta capacidad permite al piloto lanzar varios misiles contra distintos objetivos y realizar maniobras evasivas mientras estos completan el ataque de forma autónoma.
El programa AMRAAM completó su fase conceptual en febrero de 1979 cuando la Fuerza Aérea de los EE. UU. seleccionó a dos de los cinco contratistas competidores, Hughes Aircraft Co. y Raytheon Co., para continuar en la fase de validación.
El segundo ejemplar de la serie F-110 ya ha comenzado sus primeras misiones en el agua. Poco antes de las 17:00 de la tarde en el puerto de Ferrol, la fragata F-112, bautizada como 'Roger de Lauria', aprovechó la pleamar para que la punta de la embarcación tocara por primera vez el 'calor' del mar.
Lo cierto es que, según los datos facilitados por Defensa, la botadura estaba programada para el próximo año. Con el objetivo de reducir los constantes retrasos en la fabricación, se ha optado por un adelanto de cuatro meses. La fragata fabricada por Navantia toma el relevo de la Bonifaz, amadrinada por Doña Sofía, más de un año después de su entrada en el océano. Esta vez el honor ha sido de la escritora Almudena de Arteaga.
Antes del himno de España y el tradicional bautizo con la botella de Albariño, el director de la compañía, Eduardo Dobarro, ensalzó el trabajo de miles de personas para recompensar el talento y esfuerzo "con el servicio a nuestra patria". Con el evento finalizado, se espera que la Armada disponga de la embarcación en los próximos años. En principio, los trabajos continuarán ahora en el muelle hasta su entrega a la Armada, programada para 2028.
La ceremonia ha contado con la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce; la presidenta de la SEPI, Belén Gualda; el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, y el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro.
En paralelo, la tercera unidad, la F‑113 Menéndez de Avilés, continúa su proceso de fabricación en talleres, mientras que la F‑111 Ramón Bonifaz avanza en las pruebas de integración de sistemas tras su botadura prevista para septiembre de 2025. El calendario oficial contempla que las pruebas de mar comiencen en 2027 y que la entrega definitiva de la primera unidad a la Armada se produzca en mayo de 2028.
Los tres ejemplares sustituirán a la serie F-100 representada por la Méndez Núñez, la Cristóbal Colón o la Álvaro de Bazán.
Así es la F-112 'Roger de Lauria'
Uno de los elementos más innovadores del programa es el denominado "gemelo digital", una réplica virtual completa del buque capaz de recibir datos en tiempo real desde miles de sensores. Este sistema permitirá optimizar el mantenimiento, el sostenimiento y las operaciones durante toda la vida útil de las fragatas. Cuenta con el nuevo radar SPY-7 que ya ha sido instalado en el primer ejemplar de la serie F-110.
Su capacidad para detectar y seguir múltiples objetivos en entornos saturados lo convierte en el corazón del sistema de combate de las nuevas unidades. El proyecto cuenta con una inversión global superior a los 4.300 millones de euros y moviliza a centenares de empresas. Es uno de los filones de la industria naval del territorio nacional.
La construcción de la F‑112 Roger de Lauria se beneficia de la nueva Fábrica Digital de Bloques inaugurada por Navantia en Ferrol, una instalación de 45.000 metros cuadrados equipada con sistemas de soldadura robotizada, visión artificial y corte por láser.
La empresa Boost Air Defence S.L., conocida anteriormente como Gestair Maintenance, propiedad de Hyperion, el fondo de defensa fundado por el expresidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha sido adjudicada con el mantenimiento de los aviones de adiestramiento, reconocimiento y fotografía aérea, Cessna Citation V, según la documentación contractual consultada por El Independiente. Por un importe de de 7 millones de euros, la compañía se ocupará de la reparación y el mantenimiento de estas aeronaves propiedad del Ejército del Aire y del Espacio para el periodo comprendido entre 2026 y 2030.
Este es el segundo de los dos lotes que la Dirección de Adquisiciones del Mando de Apoyo Logístico del Ejército del Aire y del Espacio licitó por 118,6 millones de euros el pasado 12 de julio. El primer lote de ellos, de 73,5 millones de euros, por el momento bloqueado, abarca los servicios de reparación y sostenimiento para las flotas de las aeronaves T.18 (Falcon 900) y T.22 (Airbus A310) del Ejército del Aire y del Espacio, por lo que la licitación se encuentra en estos momentos "parcialmente adjudicada".
Este lote fue bloqueado el pasado 2 de octubre cuando el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) anunció que concedía la medida cautelar para el mantenimiento de los Falcon y los Airbus A310 (lote 1), sin verse afectado al sostenimiento de los Cessna Citation V (lote 2), tal y como adelantó este medio. El congelamiento del lote 1 de los Falcon y los Airbus A310 ocurrió después que los competidores de Hyperion -la UTE formada por Hispano Lusitana de Aviación S.L., Jordan Aircraft Maintenance Ltd y Dassault Aviation Business Services-, impugnaran en los meses de agosto y septiembre su expulsión de este lote.
Con estas compañías descartadas, quedaba como única opción la empresa Gestair Maintenance, ahora conocida como Boost Air Defence S.L. En el caso de la UTE Hispano-Lusitana de Aviación, fue descartada por parte de los coordinadores del programa por incumplir con el requisito EASA 145. "La cláusula 18 del Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares (PCAP) exige de forma explícita que cada una de las empresas que integran la UTE debe disponer individualmente de la certificación EASA 145 habilitada para mantenimiento en línea y en base de ambos aviones del Lote 1 (Falcon 900 y Airbus A310)", recogía la documentación oficial.
Por parte de European Aviation Competence Center GmbH, fue excluida el pasado 18 de agosto al no subsanar los defectos en su documentación: la compañía no aportó certificaciones de calidad ni tampoco el certificado EASA 145 requerido para el Cessna Citation. Así, administrativamente, la Mesa de Contratación dio por excluida a las competidoras y propuso como ganadora a Boost Air Defence, S.L. con 100 puntos. Pero, legalmente, el Órgano de Contratación no puede adjudicar formalmente el Lote 1 hasta que el Tribunal TACRC resuelva el recurso presentado por la UTE rechazada.
De las 3.200 personas que se presentaron al proceso de acceso a las Fuerzas Armadas, solo 12 acabaron convirtiéndose en pilotos de caza en la promoción de Juan Bengoechea. Detrás de esa cifra hay años de formación, muchas pruebas de selección y un camino que no terminó al salir de la academia.
Así lo relató el comandante del Ejército del Aire en una entrevista para Men’s Health, en la que detalló cuál fue su recorrido hasta ponerse a los mandos de un Eurofighter, el caza en el que se especializó.
"En España hay dos: el F-18 y el Eurofighter. El Eurofighter es el avión más moderno y yo me decidí por eso", confesó. Sin embargo, antes de su elección, tuvo que superar un largo proceso de formación en el que cada curso servía para comprobar si reunía las condiciones necesarias para seguir avanzando.
60 plazas para el Ejército del Aire
Bengoechea ingresó en la Academia General del Aire en San Javier, Murcia, en 2009. Según relató, en torno a 3.200 personas se presentaron al sistema de acceso para las distintas ramas de las Fuerzas Armadas, pero para el Ejército del Aire solo había 60 plazas. De ellas, solo una pequeña parte acabaría seleccionada para ser piloto de caza.
Tal y como describió el comandante, los dos primeros años estuvieron enfocados en la parte teórica. Fue en tercero cuando comenzó a volar y a familiarizarse con los "básicos" de la aviación: "saber moverte por el aire, orientarte, conocer cómo funcionan las leyes aerodinámicas", entre otras. Pero no todos los que llegaron hasta allí continuaron.
El siguiente filtro llegó en cuarto curso. Los alumnos volaron el C-101, "el avión de la Patrulla Águila", y sus resultados en la fase de vuelo fueron determinantes. Bengoechea recuerda que solo 12 de 45 fueron seleccionados. Ellos tenían por delante un quinto año en la Base Aérea de Talavera la Real, en Badajoz, donde la formación dio otro salto: comenzaron a volar el F-5.
Bengoechea finalizó esa etapa en 2014. Salió de la academia como teniente y con la especialidad de piloto de caza. Fue justo en ese momento cuando escogió el Eurofighter por ser el avión "más moderno". Hizo el curso en Morón de la Frontera, que duró unos nueve meses.
Mil horas de vuelo
En 2015 fue destinado al Ala 14. Desde ese entonces hasta 2025, acumuló años de experiencia con el Eurofighter, aunque tuvo un parón de tres años porque se fue a Badajoz como instructor de piloto de caza.
En esos siete años hizo mil horas de vuelo. La experiencia, relató, cambia también el papel que desempeña un piloto dentro de la unidad. "Cuando adquieres una experiencia muy alta, puedes empezar a ejercer más responsabilidad con respecto a las misiones de vuelo, piloto exhibidor, cosas así", destacó.
En los últimos años hemos estado observando como los ejércitos de cientos de países se van preparando y mejorando su potencial armamentístico ante la posibilidad de verse involucrado en un conflicto inminente. Países tanto de Europa del Este, como los más cercanos a occidente.
En este sentido, un ejemplo claro y cercano es Marruecos, que en los últimos meses ha optado por ampliar su repertorio armamentístico militar. Tal es el caso, que ya se ha hecho oficial el interés por cuatro aviones cisterna KC-10, bombas guiadas Desert Sting-16 y el Thunder P-31 emiratís y ahora tiene las negociaciones muy avanzadas con Israel para hacerse con los misiles balísticos LORA.
España sin embargo no se está quedando atrás, y desde hace unos meses ha optado por modernizar el Ejército español, cosa que está afectando a todos sus ámbitos de operaciones, desde la artillería y la defensa antiaérea, hasta los vehículos de combate, los helicópteros y los sistemas de transmisión de órdenes e información en el campo de batalla.
La modernización del Ejército español y sus prioridades
Luis Casanova Bermejo es capitán del Ejército de Tierra español desde hace más de quince años. En un artículo para la página web Ejércitos, explica toda esta modernización que está viviendo el ejército español, cuáles son sus prioridades y cómo se está llevando a cabo.
Hace escasos días, el Ministerio de Defensa, anunció que prevé aprobar antes de que termine 2026 15 Programas Especiales de Modernización (PME) una nueva fase de inversoiones que se superpone a la renovación del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio.
El teniente general Miguel Ivorra, director general de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa, expuso esta situación durante su intervención en el Foro de la Nueva Defensa y el Espacio, organizado por Nueva Economía Fórum. Según explicó, el real decreto de prefinanciación se esperaba "este mes", mientras que la contratación debería materializarse a finales de año. Se trata, por tanto, de una previsión de aprobación y contratación, no de programas ya ejecutados.
Ahora bien el capitán Luis Casanova explica la modernización al detalle, aludiendo que: "La prioridad económica más clara se centra en dos áreas estrechamente relacionadas con la supervivencia y la eficacia de las unidades en combate. Se trata de los programas de artillería y localización de objetivos, que ascienden a 8.7105 millones de euros, mientras que los destinados a la defensa aérea suman 6.0251 millones de euros; en conjunto, representan el 56,7% del valor de los 21 programas terrestres".
Añade que "El «fuego indirecto» se refiere al uso de artillería y lanzacohetes contra objetivos que las propias armas no necesitan detectar directamente, gracias a los datos recibidos de observadores, radares u otros sensores. La defensa aérea, por su parte, busca detectar y neutralizar amenazas desde el aire antes de que alcancen a las fuerzas amigas".
En cuanto al armamento y la artillería explica que "Dentro de la primera categoría, destacan los nuevos obuses autopropulsados, es decir, piezas de artillería montadas sobre vehículos capaces de moverse por sí mismos. Las versiones de orugas y de ruedas representan en conjunto 7.450 millones de euros, y ambas fueron adjudicadas el 19 de diciembre de 2025 a empresas conjuntas temporales formadas por Indra y Escribano, con un horizonte de ejecución que se extiende hasta noviembre de 2034".
"Esta elección representa un compromiso industrial y operativo a largo plazo: las unidades deberán reemplazar gradualmente su equipo actual y adaptar la formación, el mantenimiento y los sistemas de suministro a los nuevos sistemas. Todo esto ocurre en un momento en que la proliferación de drones y sensores obliga a las fuerzas armadas a replantearse cómo se emplea la artillería y cómo se protege de la detección y el ataque enemigos, como se explica en este análisis de la evolución de la guerra futura en condiciones de aceleración tecnológica, científica y técnica ".
El caso de los sistemas de lanzacohetes y misiles del Ejército español
El Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (SILAM) presenta dificultades de otra índole. Concebido para dotar a las grandes unidades terrestres de la capacidad de atacar objetivos a mayor profundidad de lo que habitualmente permite la artillería convencional, el programa fue adjudicado en 2023 a Escribano y Rheinmetall Expal, basándose en el sistema israelí PULS. La posterior decisión (motivada por razones políticas) de prescindir de dicha dependencia tecnológica obligó a replantear por completo la solución inicialmente prevista.
En enero de 2026, las empresas presentaron una alternativa nacional fundamentada en el desarrollo escalonado de lanzadores y municiones, incluidos cohetes guiados; el Ministerio confirmó la recepción de la propuesta de modificación del contrato el 5 de febrero, si bien recibirla no equivale a aprobarla. Esta distinción resulta fundamental a la hora de evaluar los plazos: sustituir un sistema de referencia por otro que aún debe desarrollarse, probarse y cualificarse puede, sin duda, aumentar la autonomía industrial, pero también conlleva riesgos técnicos de considerable magnitud (el caso del submarino S-80 es un claro ejemplo) , lo que podría retrasar su entrada en servicio e incrementar el riesgo de sobrecostes.
La modernización de la defensa antiaérea sigue una lógica similar, dado que ningún sistema, por sí solo, puede hacer frente a todas las amenazas y situaciones operativas, tal como demuestra claramente el caso de Ucrania.
Por ello, España cuenta con programas vinculados a los sistemas Patriot, NASAMS y Mistral, los cuales desempeñan funciones complementarias dentro de una estructura de defensa antiaérea organizada en torno a distintos alcances y cometidos.
No obstante, tan importante como renovar radares, misiles o lanzadores es garantizar que las unidades puedan intercambiar información y decidir con rapidez qué arma debe emplearse contra cada objetivo, evitando así la duplicidad de esfuerzos o la aparición de brechas en la protección. De ahí la relevancia del programa de Centros de Operaciones de Artillería Antiaérea Semiautomáticos (COAAAS), destinado a unificar y modernizar los centros existentes.
Luis Casanova, capitán del Ejército de Tierra: "La modernización del Ejército español, afectará prácticamente a todos los ámbitos de su actividad, desde la artillería y la defensa antiaérea hasta los vehículos de combate, los helicópteros y los sistemas utilizados en el campo de batalla
Santo Domingo, 26 oct (Prensa Latina) República Dominicana prevé inaugurar en diciembre 38 kilómetros de muro fronterizo entre Manzanillo y Capotillo, en el noroeste del país, como parte del reforzamiento hoy de la vigilancia y el control de su límite terrestre con Haití.
Era el proyecto de defensa del siglo. Al menos hasta el momento. Uno en el que participaba España. El caza de sexta generación FCAS (Future Combat Air System) de 100.000 millones de euros no encontró solución después de que Francia y Alemania tirasen lo suficiente de la cuerda como para romperla. Tras ello, Francia decidió ir por vía libre y Alemania y España siguieron un camino aparte. Entre la baraja de opciones para construir el caza de sexta generación resaltaba el GCAP británico o unirse a Suecia, mediante la gigante Saab.
Y ahora, Alemania está centrándose en la opción de construir el caza de sexta generación con Suecia, pero sin dejar de lado a España como socio principal en el proyecto del FCAS. Una evaluación del Ministerio de Defensa alemán señala que España, Alemania y Suecia cuentan con requisitos militares estrechamente alineados y posiciones de partida comparables, según ha informado Politico. Así, los funcionarios de defensa alemanes aconsejaron a Berlín de que buscara una nueva colaboración con Suecia y España, en vez de unirse al GCAP liderado por Reino Unido, Japón e Italia. Aunque esta recomendación no inclina de forma definitiva la decisión de Alemania.
Esto es porque, según consideran, la alianza germano-sueca-española es más ventajosa y prometedora que el Global Combat Air Programme (GCAP) que entrará en servicio en 2035. Este proyecto inició en 2022, cinco años después de la primera propuesta del FCAS, y ha mostrado avances, a diferencia del sepultado programa europeo tripartito. El GCAP está formado por tres gigantes de la defensa. BAE Systems, por parte de Reino Unido; Leonardo, de Italia; y Mitsubishi Industries, por parte de Japón.
Por otro lado, un portavoz de Airbus, representando a la parte alemana del proyecto, afirmó que el grupo estaba "abierta a la cooperación", siempre y cuando la industria alemana y española obtuvieran un "papel sustancial e igualitario" en el desarrollo, la producción y la operación. Y en este punto no parecen chocar, pues fue Francia, mediante Dassault, la que terminó por dinamitar un proyecto en el que cada país quería tener más papel del que le correspondía en un primer lugar. De hecho, el papel de Indra y España se vio difuminada en el trío de países y, a pesar de tener la misma propiedad del proyecto (33%), su rol ha sido menor que el de Francia y Alemania.
Esto es porque hasta el momento el papel de España en el proyecto del caza se situó casi desde la posición de un mero observador. José Vicente de los Mozos, antiguo CEO de Indra, aseguró en marzo, en medio del conflicto entre Airbus-Alemania y Dassault-Francia, ante una pregunta realizada por este medio que el papel de España sería "en función de los requerimiento de cada país y de la plataforma". Es decir, España se mantiene al margen de las disputas, en tierra de nadie, esperando a la resolución de sus socios europeos.
Además, la información del diario estadounidense llega a la vez que una entrevista en el medio alemán Handelsblatt del CEO de Airbus Espacio y Defensa, Michael Schöllhorn. El ejecutivo afirmó que Alemania no construirá el caza de sexta generación en solitario ni con un único aliado, por lo que, "además de España, necesitamos al menos un socio fuerte más". La verdadera pregunta no es si España y Alemania podrían construir su propio caza de sexta generación, sino si serían capaces de hacerlo a tiempo de las necesidades que estos tiempos requieren.
"Y no quedan muchas opciones. Podemos mirar hacia Gran Bretaña e Italia, y podemos mirar hacia Suecia. El proyecto GCAP ya está bastante avanzado, así que hay poco margen de maniobra", aseguró Schöllhorn.
La desclasificación por parte del Gobierno de informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y de los servicios de información de las Fuerzas Armadas sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta ha abierto un debate que va más allá de la propia crisis del 30 de julio. Cargos vinculados al funcionamiento del servicio de inteligencia han explicado a El Independiente que consideran peligroso que documentación elaborada bajo la premisa de que permanecería reservada pueda ser desclasificada para dirimir una controversia política y alertan de que esta práctica "sienta un precedente".
La preocupación, explican estas fuentes, no se refiere únicamente a los documentos concretos relacionados con Ceuta, sino al criterio que pueda consolidarse para futuras desclasificaciones. La documentación de inteligencia puede contener información sobre fuentes, métodos de obtención, sistemas de vigilancia, valoraciones de riesgo o información recibida de otros servicios, de manera que levantar su reserva no es equivalente a hacer público un expediente administrativo ordinario.
El debate dentro del propio Ministerio de Defensa nace a raíz de cómo se generó la controversia que llevó a dicha desclasificación. Después de la entrada masiva en Ceuta, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sostuvo que no había recibido un aviso del CNI que anticipara una operación de las dimensiones que finalmente se produjo. La afirmación provocó un enfrentamiento político con la ministra de Defensa, Margarita Robles, que defendió que los servicios de inteligencia sí habían advertido previamente de la situación.
Cuando Sánchez desclasificó los papeles
Fue en ese contexto cuando Pedro Sánchez anunció en el Congreso que se desclasificarían los informes y avisos manejados por el Gobierno antes y durante la crisis. El Consejo de Ministros acordó posteriormente la desclasificación parcial de documentación del CNI y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS). Entre los documentos desclasificados había tres notas del CNI, un informe del CIFAS y comunicaciones mantenidas por el servicio de inteligencia con la Delegación del Gobierno en Ceuta y con la Guardia Civil. El propio Gobierno admitió que no toda la documentación podía hacerse pública porque parte de ella afectaba a información especialmente protegida o incorporaba elementos procedentes de servicios de inteligencia extranjeros.
La documentación que ha ido aflorando desde entonces ha complicado precisamente la versión inicial de que no existió aviso. No se trata de que los servicios de inteligencia hubieran predicho con exactitud que decenas de miles de personas entrarían en Ceuta, sino de que existía información previa sobre el incremento de la presión migratoria, la organización de convocatorias en Marruecos y el riesgo de una entrada por la frontera.
Uno de los elementos más relevantes fue la información que el CNI trasladó a la Delegación del Gobierno el 29 de julio, la víspera de la entrada masiva, y que adelantóEl Independienteen exclusiva. El servicio alertó de la existencia de grupos en redes sociales con decenas de miles de integrantes que estaban organizando una entrada desde Marruecos y trasladó el riesgo a su interlocutor en la Delegación. Posteriormente se conoció incluso la existencia de 19 mensajes intercambiados ese día entre un oficial del CNI y el entonces jefe de gabinete del delegado del Gobierno que no habían formado parte de la primera desclasificación.
La Audiencia Nacional investiga la documentación
La propia investigación de la Audiencia Nacional está contribuyendo a reconstruir una cadena de avisos mucho más amplia. La jueza María Tardón ha solicitado documentación a prácticamente todos los organismos que participaron en la gestión de la frontera y de la crisis y ha puesto el foco en qué información existía antes del 30 de julio, cómo circuló entre los distintos organismos, quién la recibió y qué decisiones se adoptaron a partir de ella.
En su última batería de diligencias, la magistrada ha pedido al Ejército de Tierra todos los informes de inteligenciay seguridad emitidos por la Comandancia de Ceuta entre el 15 de julio y el 7 de agosto. También ha reclamado al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) los informes elaborados por su grupo de seguimiento de Marruecos, ha ampliado la petición de imágenes satelitales sobre la frontera y ha solicitado específicamente la información correspondiente a la interceptación sobre la frontera de Ceuta del denominado 'Programa Santiago'.
La jueza explica que esta documentación resulta "particularmente relevante" para determinar la existencia de avisos previos, la circulación interna de la información, las solicitudes de refuerzo efectuadas, las decisiones adoptadas por las distintas autoridades y la efectiva recepción de los informes mencionados durante la investigación. Aquí aparece una diferencia fundamental respecto a la primera desclasificación promovida por el Gobierno.
Diferencias entre la AN y el Gobierno
Una cosa es que el Ejecutivo decida levantar la reserva de documentación de inteligencia para responder a una controversia política y defender su actuación ante las críticas por la gestión de la crisis. Otra es que un órgano judicial, dentro de una investigación, reclame documentación reservada porque considera que puede ser necesaria para determinar qué ocurrió y depurar responsabilidades.
En el caso de Tardón, además, la petición judicial no se limita al CNI. La magistrada está reclamando información al Estado Mayor de la Defensa, al CIFAS, a la Guardia Civil, a la Policía Nacional, a la Delegación del Gobierno y a la Ciudad Autónoma. También ha pedido grabaciones de cámaras, drones y sistemas de control fronterizo, así como documentación sobre las reuniones celebradas antes de la entrada masiva. Todo ello responde a la intención de reconstruir la secuencia de acontecimientos y comprobar qué sabían las autoridades antes de que miles de personas atravesaran la frontera.
El problema es que parte de esa documentación puede encontrarse precisamente dentro del ámbito de la información clasificada. La petición de una jueza no equivale por sí misma a una desclasificación. Si un documento está formalmente protegido por la legislación sobre secretos oficiales, será necesario seguir el procedimiento correspondiente para que pueda incorporarse a la causa.
La reserva pierde parte de su función
La diferencia es importante para quienes dentro de los servicios de inteligencia cuestionan el precedente de la decisión del Ejecutivo. No plantean que un juez deba quedar privado de la información que necesita para investigar unos hechos. Su preocupación se centra en que la clasificación de documentos pueda levantarse en función de las necesidades coyunturales de una controversia política.
"El problema es el precedente", resumen estas fuentes. Si informes de inteligencia pueden dejar de estar protegidos porque un Gobierno necesita acreditar que actuó correctamente frente a una determinada crisis, sostienen, la reserva pierde parte de su función como garantía estable del trabajo de los servicios de inteligencia.