Por separado, es mucho lo que se conoce de la vida y obra de Pablo Picasso (Málaga, 1881-Mougins, Francia, 1973) y Edvard Munch (Ådalsbruk, 1863-Oslo, 1944). Prolíficos y audaces, estos dos gigantes cambiaron la historia del arte con una osadía y un afán experimentador poco frecuentes hasta entonces. Con vidas personales muy diferentes, abordaron temas similares, confrontaron intereses comunes y resolvieron preocupaciones compartidas. Aunque pisaron los mismos escenarios en diferentes momentos (París, Berlín), nadie ha podido certificar que llegaran a encontrarse personalmente.
Alberto Núñez Feijóo eleva el tono y exige “responsabilidades políticas” por el accidente ferroviario de Urda, que deja de momento 69 fallecidos y alrededor de 200 personas que resultaron heridas, tan solo nueve meses después de la tragedia de Adamuz (46 víctimas mortales y 292 heridos). El líder de la oposición no ha pedido explícitamente la dimisión o cese de Óscar Puente como ministro de Transportes, pero ha recalcado que la asunción de responsabilidades no puede demorarse. “Yo sé lo que haría si fuera el presidente del Gobierno. Las responsabilidades políticas no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral”, ha aseverado en el municipio de Urda después de su visita al Puesto de Mando Avanzado levantado en la zona cero de la catástrofe, que se encuentra a unos 12 kilómetros de la localidad de 2.500 habitantes gobernada por el PP.
Americans are headed to the polls next Tuesday in thousands of contests to decide whether to re-elect or confirm members of Congress and governors, and also mayors, school board members, and judges. There are also hundreds of referendums on the ballot, although perhaps none of those votes has as much long-term potential to change the rules of U.S. democracy as Initiative 194 (I-194) in Montana.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves tras la reunión que el Cecopi ha mantenido esta mañana en la sede del 112 en Toledo, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, donde se ha comprometido a esclarecer los motivos de la tragedia ferroviaria que deja al menos 69 fallecidos tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en la altura del municipio de Urda, en Toledo. “Estamos trabajando día y noche para no solamente dar una respuesta a los familiares de las víctimas, sino, por supuesto, también para esclarecer hasta el último detalle de esta tragedia y, por supuesto, reforzar la seguridad para que esto no vuelva a suceder”, ha afirmado. Ya por la tarde, el Congreso ha confirmado que el ministro de Transportes, Óscar Puente, comparecerá a petición propia en la Diputación Permanente el próximo martes 3 de noviembre. ERC, Podemos y Sumar habían pedido por la mañana que acudiera a la Cámara baja para dar explicaciones sobre lo sucedido.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (tercero por la derecha), el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (segundo por la derecha), y los ministros de Transportes, Óscar Puente (izquierda) e Interior, Fernando Grande Marlaska (segundo por la izquierda), durante la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) este jueves en Toledo, en una imagen de La Moncloa.
Los estadounidenses están llamados el próximo martes a decidir en miles de contiendas si renuevan o confirman a congresistas y gobernadores, y también a alcaldes, miembros de distritos escolares o jueces. Hay, además, centenares de referéndums convocados, aunque tal vez ninguna de esas votaciones tenga tanto potencial para cambiar a largo plazo las reglas de esta democracia como la Iniciativa 194 (I-194), en Montana.
El maestro de kárate que este martes aceptó una condena de 26 años y medio de prisión por abusar y agredir sexualmente a cinco menores en gimnasios de Barcelona entre 2015 y 2023, y que aceptó 26 años y medio de prisión por estos hechos, se ha suicidado este jueves por la mañana en su celda del centro penitenciario de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), según han informado fuentes penitenciarias.
Cuando una empresa planea un polígono industrial, lo último que espera encontrar bajo el suelo es una necrópolis. Eso fue lo que ocurrió en 2024 en la St.-Florian-Straße, en Senden, una localidad de unos 23.700 habitantes del distrito de Neu-Ulm, en la región bávara de Suabia. Senden queda en el límite con Baden-Wurtemberg, pegada a […]
When a company plans a business park, the last thing it expects to find underground is a cemetery. That is what happened in 2024 on St.-Florian-Straße in Senden, a town of about 23,700 people in the Neu-Ulm district of Swabia, in the German state of Bavaria. Senden sits on the border with Baden-Württemberg, right next […]
Se acabó la campaña del amor. La frivolidad queda ahora como impostura. La realidad ha sido la bofetada en la cara a los profetas de la remontada.
España no funciona. El accidente de Urda lo demuestra. Decenas de muertos nueve meses después de que la tragedia golpeara en Adamuz. Dos accidentes gravísimos en la misma vía, la que une Madrid y Sevilla, la que inauguró la nueva era del tren de alta velocidad en el ya lejano 1992.
La teoría del fallo humano no puede ocultar que antes de que un operario de Adif cometiera un error hubo un fallo en el sistema de seguridad, algo que atañe directamente a la dirección de Renfe, y, por tanto, al ministro Óscar Puente.
Este martes 28 de octubre, España estaba en las portadas digitales de Le Monde, The New York Times, The Guardian, Corriere della Sera y Político, por mencionar sólo algunos de los principales diarios. El desastre ha retratado las infraestructuras de un país que ha recibido una cantidad ingente de fondos europeos y que ha sido incapaz de emplearlos en mantener el buen estado de nuestra red de alta velocidad. ¿Qué broma se le ocurrirá ahora al ministro Puente para tapar su incompetencia? ¿Qué presentador afín le reirá ahora sus gracias?
Todo ha saltado por los aires. Lo peor, sin duda, los muertos y heridos, víctimas de la ineficacia. Lo siguiente, el cálculo electoral. ¿Qué va a decir el presidente en su próximo mitin? ¿A quién echará la culpa del accidente? ¿Cómo justificar lo injustificable? ¿Con qué música animará sus actos?
No va a ser posible, a un mes del 29-N, pasar página de esta tragedia. Las familias van a pedir justicia. Habrá una investigación técnica y otra judicial. Iremos sabiendo cosas a medida que pasen los días. Ninguna buena para este Gobierno.
La fatalidad ha hecho que el desastre tenga como protagonista al ministro más zafio del Gobierno, al más provocador, una especie de matón de tasca al que no le importa exhibir el servilismo hacia su jefe: "El puto amo".
La campaña ha estallado y el PSOE se encuentra ahora ante el dilema de tirarlo todo por la borda o asumir de verdad responsabilidades
Ha dejado Puente tal rastro de su bravuconería en redes sociales y en sus intervenciones públicas que no tiene defensa posible. Ni siquiera Pedro Sánchez salió este miércoles en su auxilio.
Hasta los socios, esos socios dóciles y amaestrados del PSOE, exigieron "responsabilidades políticas". Eso no se solventa cortándole la cabeza al presidente de Renfe.
Sánchez vive estos días en ese tobogán mareante de los números, las encuestas, los trackings. Quiere ganarle al PP como sea, aunque no pueda sumar para gobernar, y Urda ha dinamitado sus expectativas, sus esperanzas.
Si el presidente quiere presentar alguna opción –yo dudo que la tenga– no tiene más remedio que cesar a su ministro de Transportes. Ya lo hizo con su antecesor, José Luis Ábalos, argumentando responsabilidad in vigilando por los desmanes de su asistente Koldo. Si fuera consecuente, haría lo mismo con Puente, no por corrupto, sino por inútil. Pero tal vez no se atreva a hacerlo.
La campaña ha estallado y el PSOE se encuentra ahora ante el dilema de tirarlo todo por la borda o asumir de verdad responsabilidades. Este país no puede seguir dependiendo de un Gobierno que nos ha llevado hasta el punto de sentir vergüenza de ser españoles. Si Puente sigue en su puesto, el PSOE y sus socios habrán dicho adiós a la posibilidad de disputarle el triunfo a la derecha.
La investigación judicial del accidente ferroviario de Urda ha recaído sobre una de las integrantes más recientes de la Carrera Judicial. Aristea Afroditi Ortiz Tiliakou, titular de la plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orgaz (Toledo), juró su cargo el pasado 6 de febrero, hace apenas ocho meses.
La magistrada se encontraba de guardia cuando se produjo el accidente, por lo que su plaza ha asumido las diligencias abiertas para esclarecer lo ocurrido.
Ortiz Tiliakou pertenece a la 74ª promoción de la Carrera Judicial. El Consejo General del Poder Judicial acordó su nombramiento el 12 de enero de 2026 y le adjudicó la plaza número 2 de Orgaz, su primer destino como jueza titular, según consta en la orden publicada en el Boletín Oficial del Estado.
El 3 de febrero recibió su despacho junto al resto de integrantes de su promoción y tres días después prestó juramento en el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, en un acto en el que tomaron posesión los nuevos jueces destinados en la región.
Antes de llegar a Orgaz, Ortiz Tiliakou ya había desarrollado funciones jurisdiccionales durante su periodo de formación. Tras superar la fase de prácticas tuteladas, fue nombrada jueza sustituta para ejercer funciones de sustitución y refuerzo en Cantabria desde julio de 2025 y hasta la entrega de despachos.
La magnitud del accidente ha llevado al Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha a desplegar un dispositivo extraordinario de apoyo. La jueza titular de la plaza número 1 de Orgaz colaborará en la tramitación de las diligencias y se han movilizado magistrados, letrados de la Administración de Justicia y médicos forenses especializados para reforzar el órgano instructor.
Hay momentos en la historia de una nación en los que la tragedia deja de ser un golpe del destino para convertirse en la radiografía exacta de una decadencia moral y política. Lo ocurrido en las vías de Toledo, entre Urda y Los Yébenes, donde se cuentan por docenas los muertos tras la brutal colisión entre un AVE y un tren de Iryo, no es una fatalidad meteorológica ni un capricho del azar. Es el resultado directo del abandono, de la incompetencia elevada a categoría de gobierno y de la descomposición de lo que un día fue el mayor orgullo tecnológico de España.
Con las docenas de fallecidos en Los Montes de Toledo, sumados a los cuarenta y seis muertos de hace apenas nueve meses en Adamuz (Córdoba), España acumula más de un centenar de cadáveres en un mismo año y sobre una misma línea ferroviaria: la Madrid-Andalucía. La que fuera la joya de la corona del Estado es hoy una trampa mortal donde viajar por obligación laboral o familiar se ha transformado en un drama diario de retrasos interminables y, demasiadas veces, en un viaje sin retorno.
Sin embargo, lo que convierte el luto en una indignación insoportable es la reacción del poder. Con el amasijo de hierros aún humeante y los equipos de rescate excarcelando cuerpos de los vagones, el Ejecutivo tardó exactamente quince minutos en activar su maquinaria de propaganda. A través de sus terminales mediáticas, Moncloa dictaba sentencia sin esperar a los peritos ni a los jueces: la culpa era de un «error humano» de un operador de Adif.
Es de una indecencia supina. Para investigar las causas de los cuarenta y seis muertos de Adamuz llevan nueve meses de opacidad y dilaciones sin ofrecer una explicación oficial definitiva; pero para blindar al Gobierno por puro pánico electoral, les bastan quince minutos de propaganda oficial para señalar al eslabón más débil de la cadena. La mentira, además, se desmorona por su propio peso. Incluso aceptando el relato filtrado por el Ejecutivo, el operador tuvo que intervenir manualmente porque antes se había producido una avería en el sistema automático de señalización y bloqueo. En la alta velocidad del siglo XXI, los sistemas automáticos existen precisamente para impedir que un fallo humano provoque una catástrofe y para que la frenada de emergencia detenga los trenes de forma autónoma. ¿Por qué se apagó el sistema automático? ¿Por qué no saltó la frenada de seguridad?
La respuesta duerme en los Presupuestos que se anuncian con alharacas y jamás pisan el balasto de las vías. Las auditorías demuestran que en la alta velocidad hacia Andalucía se presupuestó el triple de lo que realmente se ejecutó: 2.400 millones de euros se quedaron guardados en un cajón sin gastar. Adif deja sistemáticamente sin ejecutar uno de cada tres euros destinados a inversión. En el tramo maldito de Adamuz, bajo la presidencia de Isabel Pardo de Vera —imputada en la trama de corrupción del ministerio—, solo se ejecutó el 20 % del presupuesto asignado para estabilizar y renovar el trazado, dejando el 80 % sin invertir y empalmando carriles nuevos con hierros viejos de la Expo de 1992. Mientras los sindicatos ferroviarios exigen saber en qué se gastaron realmente los supuestos 700 millones de euros con los que Óscar Puente presumió de haber culminado la «renovación integral» de la línea Madrid-Sevilla, los españoles pagan la desinversión con sus vidas.
Esta cadena de negligencias acarrea una consecuencia estratégica devastadora: la destrucción total del prestigio internacional de España
¿Qué se hizo con el dinero público en el ministerio con mayor presupuesto inversor del Estado? Pasamos de la etapa de José Luis Ábalos, donde el Ministerio de Fomento se utilizaba como agencia de colocación para sentar a Koldo García en el consejo de Renfe Mercancías mientras se tejían tramas corruptas con adjudicatarias de Adif, a la etapa de Óscar Puente, consagrada al sectarismo y al insulto diario. Hace apenas unos días, el ministro bromeaba con frivolidad sobre el caos de Renfe, después de haber asegurado con soberbia que el ferrocarril español vivía «el mejor momento de su historia» y que las posibilidades de otro siniestro mortal eran «limitadísimas». Media hora después del impacto mortal en Toledo, a las 9:09 de la mañana, el máximo responsable de los transportes de España estaba en las redes sociales tuiteando sobre Lula da Silva y la «superioridad moral de la izquierda».
Pero más allá del dolor irreparable por las vidas truncadas, esta cadena de negligencias acarrea una consecuencia estratégica devastadora: la destrucción total del prestigio internacional de España. Durante tres décadas, la alta velocidad española fue un referente mundial indiscutible, un modelo de excelencia e ingeniería civil que nuestras empresas exportaban con éxito por todo el planeta y que permitió ganar licitaciones históricas frente a las mayores potencias industriales, como el emblemático contrato del AVE del desierto a La Meca en Arabia Saudí.
Todo ese capital de solvencia técnica, levantado durante treinta años por el talento de nuestros ingenieros, se ha ido por el sumidero en nueve meses de gestión nefasta. ¿Qué gobierno extranjero va a comprar hoy tecnología ferroviaria española o a confiar sus infraestructuras críticas a Renfe y Adif cuando en nuestra línea insignia se apagan los sistemas de frenado automático y se acumulan más de cien muertos en menos de un año? Han dinamitado la Marca España y han arruinado en el exterior a uno de los sectores punteros de nuestra economía.
En la España del Gobierno de la mentira se limitan a fabricar un culpable antes de que se enfríen los vagones
Esa supuesta superioridad moral de la que presumen no es más que la máscara del Gobierno de la mentira. Un Ejecutivo que ha erradicado de la vida pública el concepto de responsabilidad política. Nunca es culpa suya, nunca dimite nadie. Se vio con el volcán de La Palma; se vio con la desidia ante los incendios forestales; se vio en el desastre absoluto de Ceuta, dejando una frontera crítica del Estado desbordada y abandonada a su suerte; y se vio en la DANA de Valencia, donde el presidente del Gobierno tardó un año entero en volver a pisar los pueblos arrasados por las inundaciones.
Es el mismo desprecio institucional y humano que exhibieron tras la tragedia de Adamuz, cuando ni Pedro Sánchez ni Óscar Puente fueron capaces de acudir al funeral de Estado en la catedral de Córdoba para mirar a los ojos a las familias de los cuarenta y seis fallecidos.
España está en manos de un Gobierno que siempre llega tarde a las emergencias, que deserta de los funerales, que hunde nuestro prestigio internacional y que abandona las infraestructuras del Estado, pero que tarda quince minutos en activar su propaganda para culpar a un trabajador. En cualquier democracia digna de ese nombre, con docenas de muertos en Toledo y más de cien fallecidos en nueve meses sobre la misma vía, el ministro de Transportes y la cúpula de Adif habrían presentado su dimisión irrevocable. En la España del Gobierno de la mentira, en cambio, se limitan a fabricar un culpable antes de que se enfríen los vagones.
El ensayo 'Esto no es un libro de OT' desgrana toda la maquinaria que se puso en marcha para hacer posible el fenómeno en el que se convirtió en el programa
Sergio Peris-Mencheta se abre en canal para contar el proceso curativo (y creativo) de su leucemia
22 de octubre de 2001. Carlos Lozano da la bienvenida entre aplausos a Operación Triunfo y deja claro el objetivo del programa: “lanzar a la fama” a sus dieciséis concursantes. El presentador presumió de que el formato había conseguido unir “por primera vez” a TVE, la productora Gestmusic Endemol, las compañías discográficas, los medios de comunicación y la prensa musical especializada para lograrlo. Y así lo hicieron. Carlos Lozano no mentía, OT no iba a ser un reality al uso, una imitación de Gran Hermano; quería más allá, convertir a 16 “muchachos”, como así se refirió a los concursantes, en estrellas. Y hacerse de oro.
El resultado fue una revolución no solo televisiva, también para la industria discográfica, que el crítico musical, locutor y escritor Pedro Ángel Sánchez analiza Esto no es un libro de OT (Dos Bigotes), un ensayo que desgrana toda la maquinaria que se puso en marcha para hacer posible el fenómeno que acaba de cumplir 25 años.
Eso sí, el inicio fue muy complicado, ya que nadie quería comprar el programa ideado por la productora Gestmusic Endemol. Llamaron a la puerta de Telecinco y Antena 3, pero solo TVE quiso apostar por él. Una vez conseguida la cadena, necesitaban convencer a la industria musical de que se implicaran en el proyecto.
Tinet Rubira, director de Gestmusic, explica en el libro que sabían que si querían “generar estrellas”, necesitaban el apoyo del sector. De ahí a que decidieran convocar a todos los profesionales en la antigua sede del NO-DO, ubicada en Madrid, para que todas las compañías pudieran participar en una especie de subasta y que quien más dinero aportara, se quedara con los derechos del talent. El ganador fue Ricardo Campoy, director y creador del Vale Music, un pequeño sello independiente que venía de alcanzar cierta relevancia gracias a artistas como David Civera, temas como La bomba de King África o los debuts de Sonia y Selena y Merche.
Tras firmar el acuerdo, TVE, Gestmusic y Vale Music tenía el reto de elegir a un ganador entre todos los concursantes, lanzar tres carreras discográficas y publicar un álbum recopilatorio. Un plan que terminó convirtiéndose en anécdota tras la respuesta desatada de la audiencia. En tan solo un año y medio, y en un momento especialmente delicado para la industria por la piratería, se vendieron catorce millones de discos, nueve millones de recopilatorios y cuatro millones de álbumes de los artistas nacidos del programa. Corazón latino, el debut de David Bisbal, se mantiene como el tercer disco más vendido en la historia de España, con más de un millón y medio de copias vendidas.
David Bisbal, durante una de sus actuaciones en 'OT'
Su trabajo discográfico, que incluye canciones como Ave María y Dígale, sitúan al almeriense tan solo por detrás de Alejandro Sanz, que ocupa las dos primeras plazas con Más (1997) y El alma al aire (2000), y que fue uno de los pocos nombres que no vio afectada su popularidad con la irrupción del boom de OTa principios de la primera década del siglo XXI. Rosa, Chenoa, Bustamante, Gisela y compañía se hicieron ricos de la noche a la mañana, pero no sin damnificados.
Pedro Ángel Sánchez explica a elDiario.es que, conforme iba avanzando la emisión del formato, sus responsables “vieron que había que sacarle provecho, y por eso empezaron a grabar discos semanales con las canciones de cada gala. Además, los pusieron a un precio mucho más barato de lo que entonces era normal cuando salían al mercado, de 20 a seis euros, y en la puerta del centro comercial donde hacías la compra todas las semanas”. De todo este proceso, desde la producción a la distribución, se encargó Vale Music.
El éxito de ventas afectó especialmente a las bandas que surgen en años posteriores, como Melocos, Taxi, Guaraná o Melocos, y otras figuras emergentes como Ana Mena, que compartió en Planeta Calleja hace tres años lo que OT supuso para ella: “Me reventó, la verdad. Fue un momento en el que salieron muchos artistas jóvenes. Era difícil tener tu sitio, tu hueco, cuando llega este tsunami”. Solo los nombres ya consagrados, o figuras como Álex Ubago –que justo lanzó su hit Sin miedo a nada ese año–, La Oreja de Van Gogh o Amaral se libraron del efecto OT.
Éxito a costa de los concursantes
Por muy en estrellas que se convirtieron en tan poco tiempo, a los concursantes no se les cuidó en todo momento como tal. Varios de ellos lo han ido revelando con los años, incluido el documental OT:El Reencuentro emitido en 2016 que los contratos que suscribieron antes, durante y después de su paso por la Academia fueron abusivos, dando a la productora y discográfica el control total sobre sus decisiones artísticas, imagen, repertorios y promoción.
De Rosa a Bisbal, todos los concursantes de la primera edición de 'OT'
“El primer año fuimos marionetas. Hacíamos todo lo que nos decían: solo teníamos que estar vestidos para ir de un lado para otro. Estaba todo organizado: entrevistas, programas, gira... grabar el disco. Ni siquiera pude elegir el repertorio. Esto es lo que hay: métete y grábalo. Fue todo tan rápido que no nos dio tiempo a asimilar nada”, explicó Nuria Fergó sobre lo que sucedió a partir del 2001 que cambió sus vidas, en las que cada uno ha terminado teniendo una trayectoria completamente diferente.
“Entraron siendo desconocidos y salieron siendo estrellas, con cuentas bancarias muy por encima de cómo entraron, millonarios, pero luego la industria es mucho más dura. No había sitio para todos”, comenta el locutor y crítico musical, que en su libro recuerda quién fue la persona que, en su visita a la Academia, dio a los jóvenes un consejo que en ese momento se recibió como polémico, pero que acabó siendo el más valioso: buscar un abogado. “Esto no es fácil, esto es jungla y solo aguantan los más fuertes. Perdonad que os lo pinte todo tan sumamente oscuro, pero es que si os lo pintara más bonito os mentiría”, expuso al grupo.
El recelo desde la industria
A los concursantes de OT se les bautizó en seguida como 'triunfitos', que según quien lo abandera con orgullo o incluso vergüenza, ya que fue una etiqueta con la que desde la industria se hizo de menos a los jóvenes cantantes al salir del programa.
Bisbal, Rosa y Bustamante, los finalistas de la primera edición de 'OT'
El culmen de este malestar lo ilustra el manifiesto titulado Otro timo no que promovió la asociación de Periodistas Especializados en Música, Ocio y Cultura (PEMOC), y que firmaron más de un centenar de artistas, incluidos Joaquín Sabina, Leiva, Loquillo, Luis Eduardo Aute, Miguel Ríos y Christina Rosenvinge. En él criticaban el “desembarco del medio televisivo como herramienta omnipotente en la fabricación, promoción y divulgación de su música, de su karaoke”, además de tachar a OT de “hacer pasar como música de calidad lo que no son más que ejercicios amateurs e imitadores”.
25 años después, en los que el programa suma 14 ediciones y más de 200 concursantes, con carreras y seguimientos dispares. Bisbal, Aitana, Amaia, Manuel Carrasco y Lola Indigo son las figuras que lograron su éxito y que se mantienen en lo más alto. Natalia Lacunza, María Escarmiento, Alba Reche, Chenoa, Edurne, Gisela y Bustamante son otros de los triunfitos que han mantenido su popularidad. Es cierto que es complicado establecer comparaciones, ya que en 25 años, tanto el funcionamiento de la industria, su distribución y escucha, y la audiencia televisiva también se ha modificado. De hecho, las dos últimas ediciones no han sido emitidas en televisión, sino en Amazon Prime Video.
Pedro Ángel Sánchez considera que el recelo inicial por parte de la industria “ha pasado”. “Ya no hay artistas de primera o de segunda, de raza o no. La gente ha entendido que el talent es una plataforma, un primer filtro y que si ahí ven a alguien que empieza a destacar, se pone el foco en ellos”, valora.
“Y aunque somos diferentes, nos une una obsesión. Cantar es nuestra vida y mi música es tu voz”, entonaron Alejandro Parreño, Verónica Romero, Natalia, Manu Tenorio y el resto de la primera hornada de triunfitos en su himno. La canción que mantendrá para siempre unidas las voces de los protagonistas de una revolución sin precedentes ni herederos, que comenzó en la televisión y terminó sacudiendo a toda la industria musical.
Sondeos y analistas políticos coinciden en señalar que será una campaña intensa en La Rioja porque podría ser un puñado de votos el que incline la balanza hacia la izquierda o hacia la extrema derecha
Queda exactamente un mes para las Elecciones Generales del 29 de noviembre y el juego en La Rioja está más abierto que nunca. Los cuatro escaños con los que cuenta esta provincia en el Congreso de los Diputados todavía no están repartidos y es que, si bien se da por hecho que habrá dos para el PP y uno para el PSOE, el cuarto todavía está en el aire.
“La media de los sondeos dan ahora mismo en La Rioja en torno a un 44% al Partido Popular, un 30% al PSOE y un 16% a Vox”, explica el politólogo Pablo Simón: “Y en ese escenario, el cuarto escaño podría ser para Vox, pero la cosa está muy ajustada y dependerá mucho de lo que pase en estas próximas semanas”. Y es que en esta comunidad, por la traducción de votos en escaños que establece la Ley D'Hondt, un tercer partido solo consigue entrar y logra más de la mitad de los votos que haya obtenido el segundo, es decir, si el PSOE alcanza ese 30%, Vox solo entraría si consigue más del 16% de los votos, pero no si se queda en el 15%.
Simón explica que “objetivamente, ahora mismo hay un empate técnico en La Rioja”. “Eso da una pista y es que los partidos lo van a dar todo en campaña y veremos desembarcar a los líderes en la región. Porque si el PSOE logra subir algo, Vox tendrá que subir también para conseguir entrar”. La jurista y comentarista Mariola Urrea incide en esa misma idea:. “Todo dependerá en La Rioja de la capacidad del PSOE para movilizar a su electorado, pero cualquier proyección ahora mismo es muy prematura”.
Ambos ponen sobre la mesa el hecho de que el electorado de Vox está “hipermovilizado” con una clara tendencia al alza. El del PP está movilizado “pero no tanto como les gustaría” y, sin embargo, la izquierda parte en esta carrera de una escasísima movilización. “Para que el PSOE logre el cuarto escaño en La Rioja, debería activarse el voto de izquierda, que es verdad que siempre es un poco tardón, pero dependerá de lo que pase y cómo lo hagan en estas próximas semanas”, explica Simón, que añade además que “la participación jugará un papel importante porque con 175.000 votos aproximados que es lo que hubo en La Rioja en las últimas generales, ese escaño se podría jugar en apenas 600 votos”.
Con el panorama actual, por el PP de La Rioja serían elegidos diputados Cuca Gamarra y Alberto Galiana y por el PSOE, Elisa Garrido. El cuarto estaría ahora mismo en juego entre la reelección del actual diputado socialista Raúl Díaz o la llegada por primera vez de Vox La Rioja con el actual diputado regional Ángel Alda.
Urrea insiste en que todavía estamos en una fase muy temprana porque ni siquiera ha empezado la campaña electoral ni se han empezado a conocer las propuestas concretas. “Ahora mismo estamos en la fase en la que los partidos están calentando el juego, elevando la tensión electoral hacia la ciudadanía”, señala. “Lo que sí nos indica todo esto es que los partidos pondrán el foco en La Rioja”, añade Simón, “porque, por ejemplo, en Burgos, con la misma estructura, el resultado ya está cerrado con un 2 (PP)- 1 (PSOE)- 1 (Vox) porque allí los de Santiago Abascal tienen en torno al 20-21%, no en torno al 15% como en La Rioja. Por eso allí no interesa hacer campaña pero en La Rioja sí”.
“No son unas elecciones más”
Mariola Urrea añade además otros factores. “Estas van a ser unas elecciones generales muy particulares y eso se evidencia en el esfuerzo que están haciendo todas las formaciones por sacar el máximo rendimiento a cada voto”, explica, “y es que aquí no se va a resolver todo apelando únicamente a la gobernanza ordinaria del país, sino que hay más cosas en juego”.
La primera a la que se refiere es la situación internacional. “No se puede ignorar la actual geopolítica del caos ni el crecimiento global de la extrema derecha, especialmente en Europa; y esta coordenada va a vertebrar toda la campaña. Porque aquí se resuelve la preservación de la democracia y del sistema de bienestar tan propio de España. Por eso los actores políticos tienen que navegar esta campaña proponiendo mejoras para la vida de las personas y posicionándose sobre cuál será el papel de España en ese contexto internacional”, plantea. “Aquí hay un desafío en juego y se introduce una dosis de responsabilidad hacia el votante que le obliga a mirar hacia el interés personal y también al interés global como país”.
Por todo esto, los actores políticos están más interesados que nunca en sacar el mayor rendimiento posible a los votos y ese es el siguiente factor. “Estamos viendo la unidad de las izquierdas en la candidatura al Senado y la estrategia de la derecha para hacerle frente a eso”, señala Urrea, “y es que el objetivo es que no se pierda ni un solo voto”. Por eso, en estas elecciones, “la oferta que los ciudadanos van a recibir está mucho más orientada a la rentabilidad electoral que a una unidad real de programa”.
Por último, hay un tercer factor que se debe tener en cuenta a la hora de votar y es que, además de decidir quién va a dirigir el país, estamos eligiendo la composición del Parlamento y del Senado. “Respecto a esto, tengo la impresión de que, en ocasiones, los intereses territoriales se quieren llevar al Congreso cuando la Cámara de representación territorial es el Senado. Es importante que los votantes riojanos sepan que en el Congreso no están representados los intereses de La Rioja”, concluye.
La campaña ha dado un vuelco. La tragedia ferroviaria de Toledo ha irrumpido como un cisne negro en la precampaña electoral cambiándolo todo. El accidente, que dejó al menos 69 fallecidos y 77 heridos, el segundo mortal en la alta velocidad española en apenas nueve meses, ha dado una sacudida al tablero cuando faltan solo 31 días para las elecciones generales del 29 de noviembre. Nada será igual ya después del siniestro, admiten en las cúpulas de todos los partidos políticos, obligados a recalcular sus estrategias y sus agendas para adaptarse a la catástrofe. El Gobierno, el principal responsable de la red ferroviaria, está en shock por una tragedia que se le sitúa en el peor escenario político posible en plena contienda electoral y que pone en el punto de mira al ministro de Transportes, aunque Pedro Sánchez mantiene de momento el apoyo a Óscar Puente. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, mantuvo ayer un tono institucional y evitó pedir dimisiones por respeto a las víctimas, pero la presión irá en aumento. Vox se lanzó al ataque señalando a Sánchez como responsable y hasta Frente Amplio endureció el tono pidiendo responsabilidades políticas.
El 14 de octubre, un operativo de antidisturbios de la Policía Nacional impidió violentamente la celebración de un piquete informativo durante la jornada de huelga y paro académico convocada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Hirieron, arrestaron y retuvieron a estudiantes y trabajadoras que se dirigían pacíficamente a la facultad de Ciencias Químicas. Todo esto, sin que lo requiriera la universidad, y justo cuando casi se cumplen 50 años de que se disolviera el Tribunal de Orden Público y las fuerzas de orden público fueran retiradas de las universidades, donde eran una fuente constante de conflictos gratuitos.
Estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Complutense de Madrid, se han concentran donde tuvieron lugar las cargas policiales contra un piquete informativo en el primer día de huelga educativa.
“Abrimos las puertas de nuestro primer restaurante con un cocinero novato. Yo atendía las mesas y servíamos pescado y arroz. O ese era el plan. Empezó a entrar mucha gente y yo quise asegurarme de que la cocina estaba controlada. Así que le dije al cocinero: ‘dos mesas de ocho han pedido arroz. ¿Hay algún problema?’. Y el tipo me contestó: ‘no, no, tira’. Al cabo de unos minutos volví a preguntar: ‘hay otra mesa de seis y también quieren arroz. ¿Algún problema?’. ‘No, no, tira’, insistió. Media hora después y al ver que no salía nada de la cocina, fui a mirar: el delantal estaba allí bien colocado, pero del cocinero no había ni rastro. Se había largado”. Lo cuenta riendo Jordi Millán (1981, Barcelona) quien junto a su mujer Sara Martín (1983, Barcelona) lleva desde 2014 poniendo patas arriba la capital catalana.